Otros finales polémicos de series…porque Stranger Things no está sola

finales polémicos de series

La conclusión de Stranger Things dio bastante de qué hablar al dividir opiniones, pero no por eso la serie está sola en esa marcha ya que han existido otros finales polémicos de series.

Sí, el cierre de la serie de los hermanos Duffer ocasionó que una parte del fandom estuviera convencida de que faltaba algo, que había un episodio secreto que se estrenaría en un mes, como sí Netflix hubiese escondido un “verdadero final” en una estrategia de marketing.

Más allá de la negación de los fanáticos que se podría interpretar como paranoia colectiva, eso era parte del duelo narrativo, así es tal como si se tratará de la pérdida de un ser querido, los fans enfrentaron el proceso del duelo, conformada por negación, ira, negociación, depresión y aceptación.

Porque cuando una serie se vuelve importante en nuestra vida, su final deja de ser un evento televisivo y se convierte en una despedida emocional. Y ahí nace el territorio delicado de los finales polémicos de series, no son polémicos sólo por lo que hacen, sino por lo que no nos permiten sentir.

No es que estén mal escritos, es que no siempre son el cierre que nuestra relación con la historia estaba esperando.

Cuando la despedida no coincide con la promesa

Game of Thrones pasó ocho temporadas construyendo un tablero político, moral y emocional complejo, y lo resolvió en seis episodios finales que muchos sintieron precipitados. No fue sólo quién terminó en el trono, fue cómo se llegó ahí.

El ritmo rompió la ilusión de inevitabilidad que la serie había cultivado durante casi una década, no por nada su último episodio fue visto por más de 19 millones de personas, sólo en Estados Unidos, y aun así quedó marcado como uno de los cierres más debatidos de la historia televisiva.

How I Met Your Mother hizo algo todavía más delicado, construyó durante nueve temporadas una promesa emocional que luego desarmó en minutos. La revelación final no fue incorrecta en sí misma, pero se sintió como una invalidación retroactiva del viaje. El espectador no sintió sorpresa, sintió que le habían cambiado el contrato.

Y ahí entendemos algo clave de los finales polémicos de series, y es que lo malo es que no rompen la historia, sino que derrumban la expectativa.

Cuando el final elige otro lenguaje

Lost fue víctima de un malentendido cultural, durante años se leyó como un misterio que exigía respuestas racionales, cuando en realidad siempre estuvo contando una historia espiritual sobre pérdida, culpa y redención.

El final no falló en lo que quiso ser, pero chocó con lo que el público esperaba que fuera. Más de 13 millones de personas vieron ese episodio final en su estreno, y aun así la conversación fue de desconcierto, no de cierre.

Algo parecido ocurrió con El Mundo Oculto de Sabrina, la serie había prometido una épica oscura, rebelde y transformadora, pero eligió un cierre íntimo, casi melancólico, el fandom no se sintió traicionado por lo que pasó, sino por lo que no pasó.

Cuando la historia se detiene antes de completarse

Umbrella Academy no tuvo un final fallido, tuvo un final interrumpido. La cancelación dejó la historia abierta, sin el cierre emocional que había empezado a construirse desde una temporada antes.

No fue un mal final, fue la ausencia de uno, y eso genera una herida distinta, porque no hay despedida posible. En ese sentido, también forma parte de los finales polémicos de series, no por lo que dijo, sino por lo que no pudo decir.

Lo que realmente nos duele cuando un final no funciona

Al final del día como espectadores no juzgamos la estructura sino el cuidado que le tienen a los personajes y a la historia que nos dieron. No nos complace si la serie entendió cuánto le dimos de nosotros, ya sea el tiempo, emoción o proyección personal.

Por eso no incluimos aquí casos como The Walking Dead o Riverdale, donde la atención se fue apagando gradualmente junto con la historia. Ahí no hubo ruptura, hubo desgaste. Los finales polémicos de series sólo existen cuando todavía importa.

Los finales polémicos de series como espejo del espectador

Un final no cierra sólo una trama, sino que cierra una relación, y como toda relación importante, no se juzga por lógica, sino por sensación.

Tal vez por eso seguimos hablando de ellos porque no fueron malos finales. Fueron despedidas que no supimos cómo aceptar.

Quizá eso sea lo más hermoso y lo más doloroso de las grandes series, que nos importan lo suficiente como para doler cuando se van y que incluso cuando no nos gustan sus finales, seguimos agradeciendo que nos hayan acompañado tanto tiempo.

Spoiler Show #12