Emilia Clarke compartió uno de los testimonios más personales y conmovedores de su carrera al hablar públicamente sobre las dos hemorragias cerebrales que sufrió durante sus veinte años, a la par del rodaje de la primera temporada de Juego de Tronos, y las secuelas que marcaron su vida mucho después de sobrevivir.
La actriz, mundialmente conocida por interpretar a Daenerys Targaryen fue homenajeada durante el evento Power of Women London de Variety, donde aprovechó el escenario para visibilizar los desafíos que enfrentan millones de personas tras una lesión cerebral.
“Durante años sentí que había engañado a la muerte y que ella vendría a buscarme”, confesó Clarke. “Realmente sentía que había hecho algo malo y que no debería estar aquí”.
La intérprete recordó que sufrió su primera hemorragia cerebral a los 22 años y una segunda a los 24, justamente en una etapa clave de su carrera, cuando comenzaba a alcanzar reconocimiento internacional gracias a Juego de tronos.
A pesar de regresar rápidamente al trabajo tras ambos episodios, Clarke explicó que durante mucho tiempo ignoró los efectos físicos y emocionales que permanecieron después de las intervenciones médicas.

“Podía caminar, hablar, ser yo misma, recordar mis líneas y volver al set pocas semanas después. Pensé que estaba bien”, relató. Sin embargo, con el paso de los años comprendió que síntomas como la fatiga extrema, la ansiedad, el dolor físico y otros problemas persistentes podían estar relacionados con sus lesiones cerebrales.
La actriz aseguró que uno de los mayores problemas es la falta de apoyo para quienes sobreviven a este tipo de traumatismos.
“Lo que muchas personas no entienden es que los síntomas físicos, cognitivos, emocionales o lingüísticos que permanecen son consecuencias de un trauma que sigue sin resolverse”, afirmó.
En 2019, Clarke y su madre, Jenny Clarke, fundaron la organización benéfica SameYou con el objetivo de mejorar el acceso a la rehabilitación y el apoyo para sobrevivientes de lesiones cerebrales y accidentes cerebrovasculares.
La actriz explicó que decidió compartir públicamente su historia después de años de silencio y que la respuesta fue abrumadora. “Miles de jóvenes se acercaron para contar sus propias experiencias”, señaló.
Actualmente, la comunidad de SameYou reúne a decenas de miles de sobrevivientes que comparten una preocupación común: la sensación de quedarse sin apoyo una vez que termina la atención médica de emergencia.

Durante su discurso, Clarke insistió en que la conversación sobre las lesiones cerebrales debe ir más allá de la supervivencia.
“La recuperación es tan importante como sobrevivir”, declaró. “Las personas necesitan orientación. Necesitan respuestas. Necesitan apoyo físico y mental”.
También reveló que recientemente inició su propio proceso de recuperación tardía, quince años después de su primera hemorragia cerebral, gracias al apoyo de especialistas médicos que la ayudaron a recuperar niveles de energía y bienestar que no experimentaba desde sus veintes.
“Fue un proceso, no una cura milagrosa”, aclaró.
La actriz concluyó su intervención con un llamado a generar más conciencia sobre este problema de salud, recordando que una de cada tres personas sufrirá algún tipo de lesión cerebral a lo largo de su vida.
