La más reciente película protagonizada por Peter Parker es una de las producciones más esperadas de Marvel, alcanzando los niveles de hype de Avengers: Infinity War, Avengers: Endgame y Captain America: Civil War ¿superó estas expectativas, se quedó corta o simplemente cumplió?
Hasta este momento, el MCU acumula 27 películas, y cada vez se va haciendo más difícil rankearlas porque ya hay muy pocas cintas con héroes solitarios, se trata de grupos, parejas, tríos o cuartetos. Entonces, a la hora de comparar, hay ciertos aspectos que son un poco injustos.
Todos tenemos nuestro ranking personal del MCU y en el mío tengo a Spider-Man: No Way Home en el puesto 4, justo por debajo de Avengers: Infinity War y arriba de Captain America: The Winter Soldier. Parece muy arriba, pero vamos a ver las razones primero, sin ningún tipo de spoiler:
Lo primero que deberíamos hacer es compararla con las otras películas de Spider-Man en el MCU, Homecoming y Far From Home: No Way Home es infinitamente superior, y esto no es una crítica a las otras cintas, solo que en las primeras dos tuvimos a un Peter casi infantil, gracioso, carismático, estaban destinadas a un público más chico. La tercera, sin embargo, vemos a Parker pasar a la adultez, viviendo situaciones traumáticas y tomando decisiones con mucho coraje. Básicamente, Spidey se puso los pantalones largos y es un gran avance respeto de la personalidad que había mostrado antes.
Por otro lado, los villanos de No Way Home también son mejores que Mysterio y Vulture. El Doc Ock de Alfred Molina y el Green Goblin de Willem Dafoe se siguen manteniendo como dos de los mejores antagonistas en la historia de las películas de superhéroes. Además, Elektro, Sandman y Lizard también tienen sus momentos para brillar, aunque más en un segundo plano.
Por último, los picos altos de No Way Home son mucho mejores que los de Homecoming y Far From Home. A partir del segundo acto estás pegado al borde de tu asiento y eso es algo que ninguna de las otras dos películas lograron, a pesar de que fueron bastante sólidas.
El segundo punto a analizar es cómo se compara No Way Home con las otras películas grupales del MCU como Endgame, Infinity War, Age of Ultron, Eternals, Guardians of the Galaxy, Civil War y The Avengers, Ragnarok y Ant-Man and the Wasp: La realidad es que las últimas dos películas de Avengers son prácticamente inalcanzables por el nivel de emoción que agruparon, fueron los dos últimos capítulos en un ciclo que duró 10 años y eso es muy difícil de superar. No obstante, la más reciente película de Spider-Man ciertamente lo intentó porque con la inclusión de los viejos villanos de Spidey se retomaron historias que habían empezado en 2002.
Guardians of the Galaxy es la película más perfecta que ha hecho Marvel hasta ahora, y No Way Home tiene dos grandes incongruencias, dos agujeros enormes en la trama, que le impiden superarla. A pesar de esto, si es ampliamente mejor que Eternals (manejan mucho mejor la cantidad de personajes en pantalla), The Avengers y Age of Ultron (los picos altos son más prominentes y duran más tiempo).
Civil War, Ragnarok y Ant-Man and the Wasp son tal vez las tres películas más cercanas, ya que tienen a dos o más superhéroes uniéndose para combatir a dos o más villanos. La secuela de Ant-Man realmente no es muy buena así que no vale la pena analizarla, pero en Ragnarok y Civil War la competencia es muy cercana: la película de Thor tiene una mejor fotografía y la del Capitán America nos presenta un escenario muy poco común que marca un antes y un después en la franquicia, pero los giros de No Way Home son más sorprendentes, las actuaciones son superiores y nos da la sensación de estar viendo un evento especial irrepetible.
A Eternals, el último estreno de Marvel, la hemos criticado por tratar de hacer demasiado, ya que había muchas historias sucediendo al mismo tiempo y demasiados personajes. A veces, menos es más. Pero en el caso de No Way Home es todo lo contrario, más ES más. Hay muchos personajes, si, pero pusieron el foco en Spider-Man, en lo importante que es este evento en su vida. El Peter Parker de Tom Holland que empieza la película es muy diferente al Peter que la termina.
Doctor Strange, los amigos de Peter y los villanos que aparecen son partes fundamentales de la historia, ayudan a que la película se sienta gigante, épica, pero la historia nunca pierde de vista que Spider-Man es el protagonista y que todo esto se trata de desarrollar su carácter, de crecer, de convertirse en el héroe que Tony hubiese querido.
Por todo esto, Spider-Man: No Way Home se metió en el Monte Rushmore de las películas del MCU. Veremos si se mantiene allí por mucho tiempo o si las películas de Marvel de 2022 pueden arrebatarle el lugar.