The Trial of the Chicago 7 (El juicio de los 7 de Chicago) fue la segunda película dirigida por Aaron Sorkin luego de realizar Molly’s Game en 2017. Con un elenco de lujo y una historia basada en hechos reales, estos fueron los puntos altos y bajos de la cinta.
Nota: Mención especial para Mark Rylance y su genial William Kunstler. 🙂
Lo peor
1 Las otras manifestaciones
La película nombra los asesinatos de Martin Luther King y Robert Kennedy, los cuales sucedieron pocos meses antes, pero pasa por arriba las grandes manifestaciones que sucedieron posterior a ellos.
De hecho, debido a que el juicio duró casi cinco meses y la repercusión del mismo fue gigante, en las afueras de la corte se repitieron varias manifestaciones de los compañeros de Abbie, Jerry, David, Tom, Rennie, John, Lee y Bobby, las cuales también terminaron en violentas represiones de la policía.
Lo mejor
1 Yahya Abdul-Mateen II
Esto ya lo sabíamos por su trabajo en Aquaman, Watchmen y Black Mirror, entre otras producciones, pero Yahya Abdul-Mateen II es uno de los mejores actores del momento.
Su actuación como Bobby Seale es genial, logrando que se destaque sobre el resto más allá de que tiene menos minutos en pantalla.
2 Imágenes de archivo
Aaron Sorkin, escritor y director de la película, hace un gran trabajo incluyendo imágenes y videos históricos para que contextualicemos todo lo que sucedió en Chicago durante esos días.
En producciones como estas, donde no todo el mundo sabe lo que ocurrió, este tipo de detalles son muy importantes para entender la historia. La película no abusa del recurso, lo utiliza en situaciones particulares y necesarias.
3 Sacha Baron Cohen
La dinámica entre el Abbie de Sacha y el Tom de Eddie Redmayne es espectacular. Cohen es un gran actor y funciona muy bien como alivio cómico (junto a Jeremy Strong), pero sin exagerar.
Cohen hace un trabajo excelente representado el carisma y el humor de Abbie Hoffman, pero no le quita drama a la película, lo cual es vital en una historia con tantas implicaciones sociales.
4 La actualidad
Aaron Sorkin explicó que quiso hacer la película para contextualizar los problemas sociales que está sufriendo Estados Unidos y ayudar a las personas a recordar que los mismo vienen de hace rato. Sin embargo, esto es más grande que un país.
Cada uno de nosotros podría contar más de cinco represiones policiales tan o más brutales en nuestros países en los últimos años. Se lidia hace mucho tiempo con la brutalidad de las fuerzas de seguridad, la discriminación, la corrupción judicial y los manejos turbios de ciertos sectores políticos, pero en 2020 estuvieron más expuestos que nunca.
Si The Trial of the Chicago 7 fuera una trama basada en hechos recientes de Latinoamérica, ¿los sorprendería?