El director iraní Asghar Farhadi regresó al Festival de Cannes con Parallel Tales [Histoires parallèles], su primera película en cinco años, y logró una cálida recepción durante su estreno mundial en el Grand Théâtre Lumière.
La cinta recibió una ovación de entre cinco y siete minutos, según reportaron distintos medios internacionales. Durante los aplausos, Farhadi lanzó besos al público y abrazó a parte del elenco, incluyendo a Catherine Deneuve y Virginie Efira. También se vio a Deneuve felicitando a Isabelle Huppert tras la proyección.
Parallel Tales marca el segundo largometraje en francés de Farhadi después de El pasado y representa su regreso a la competencia oficial de Cannes tras Un héroe, película que ganó el Grand Prix en 2021.
La historia sigue a Sylvie, una novelista interpretada por Huppert, quien espía a sus vecinos desde su apartamento parisino para encontrar inspiración para su nuevo libro. Sin embargo, la línea entre ficción y realidad comienza a desdibujarse cuando un joven llamado Adam entra en su vida y altera por completo su rutina y su proceso creativo.
Además de Huppert, el reparto incluye a Vincent Cassel, Pierre Niney, Virginie Efira, Adam Bessa y Deneuve.
La película está inspirada libremente en Dekalog, la célebre serie del cineasta polaco Krzysztof Kieślowski, particularmente en el episodio seis, que posteriormente se convirtió en Una película de amor. Farhadi retomó la temática del voyeurismo y la percepción para construir un thriller psicológico centrado en la imaginación y el deseo.

Aunque la reacción del público fue positiva, la crítica especializada quedó dividida. Algunos medios elogiaron la ambición del proyecto y las actuaciones del elenco, mientras otros señalaron que la narrativa se vuelve excesivamente compleja y dispersa durante sus dos horas y veinte minutos de duración.
Variety describió la película como “una meditación inflada sobre la ficción y la realidad”, mientras que The Hollywood Reporter consideró que el largometraje “pierde rumbo” pese al talento de su elenco principal.
Farhadi, ganador de dos premios Óscar por La separación y El cliente, también ha estado en el centro de la conversación política en los últimos años. El cineasta ha declarado que no volverá a filmar en Irán hasta que se eliminen las restricciones sobre el uso obligatorio del hijab en producciones audiovisuales.
La película todavía busca distribución en Estados Unidos mientras continúa su recorrido en Cannes.
