Tal vez este episodio haya sido uno de los mejores de todas las temporadas de TWD, con un ritmo frenético que no nos permitió parpadear ni un segundo. El cierre de mid season nos había dejado con la banda de Negan en la ruta amenazando con implantar un nuevo orden. Amenazantes e irreverentes parecían llevarse todo por delante, mas aún para los fanáticos del cómic que sabían el peso dramático de este personaje.
No way out


En medio de un discurso amenazador, duro, que nos hacía pensar que lo peor estaba por venir y con Sasha y Abraham entregados al terror de este nuevo personaje (al cual aun no vimos) de la nada una tremenda explosión vuela en pedazos a los emisarios de Negan. Es Daryl, que en medio de tanta violencia verbal pone las cosas en su lugar explotándolos a todos, haciendo lo que todos esperábamos.

Adiós, por ahora, a la amenaza de Negan. Es tiempo de regresar a Alexandría donde Rick, Jessie y sus hijos tratan de escapar de una ciudad tomada por los walkers, camuflados como ellos.Pero en medio de la escapatoria y cuando parecía salir dentro de lo planeado el hijo menor de Jessie comienza a ser atrapado por las dudas y el temor. Sus pasos se vuelven vacilantes y es atacado por walkers, los que empiezan a devorarlo frente a la mirada atónita de su madre.

Nada de fuera de campo, ni de suponer su muerte.En primerísimo plano vemos como los walkers devoran al niño Anderson sin piedad. A partir de entonces el frenesí narrativo del episodio vuelve a desencadenarse. Jessie inmovilizada por lo ocurrido no logra reaccionar y es atacada al igual que su hijo.En la desesperación por liberar a su hijo de la mano de Jessie que lo sostiene Rick corta su mano con un hacha ante la mirada de Ron.
Ya sabíamos que el adolescente era el desencadenante de una tragedia, pero no suponíamos que ese momento iba a ocurrir hoy.

Al igual que en los comics un disparo lastima gravemente el ojo de Carl, quien apenas logra llamar a su padre para avisarle de la herida que le han causado.

Rick carga a su hijo en brazos y lo lleva hasta donde esta Denise, quien enterada de lo sucedido se dispone a curarlo para salvar su vida. Mientras arbitra todos los medios para hacerlo un espíritu de irrefrenable venganza y supervivencia se apodera de Rick que sale de la casa y empieza a golpear a hachazos a cuanto walker se le cruce en su camino.
Y en medio de esta cruzada que parece solitaria, enloquecida Rick recibe el apoyo de todos, alejandrinos, Morgan, Michonne hasta incluso el odiado padre Gabriel se unen a el en la matanza. Regalándonos tal vez una de las escenas mas bellas de toda la serie.

En plena batalla aparece nuevamente el fuego, otra vez Daryl y su bazooka poniendo las cosas en orden. Creando una distracción para que todos los walkers se dirijan hacia esa luz y mueran obnubilados por el calor de las llamas.
En otra parte de Alexandria Glenn casi devorado por los walkers y ante la mirada de Maggie es salvado por los disparos que Abraham les propina a los zombies que lo rodean.

A la mañana siguiente Alexandria es un regadero de walkers rostizados, un pueblo fantasma que ahora tiene un nuevo espíritu, ha nacido una nueva conciencia de clase. Todos saben que deben involucrarse en esta pelea, que habrá divisiones de trabajos, pero que la lucha es una sola y los compete como comunidad.


En simetría con el pasado, Rick habla con Carl y le confirma que tiene esperanzas en el futuro y en los alejandrinos como parte de esa resistencia.”Me equivoqué. Pensé que después de estar detrás de estas paredes durante tanto tiempo que tal vez no podían aprender. Pero hoy he visto lo que podían hacer. Lo que podríamos hacer, si trabajamos juntos. Vamos a reconstruir los muros. Vamos a expandir las paredes. Habrá más. Tiene que haber más. Todo esto es posible. Ahora lo veo. Cuando yo estaba allí con ellos, tuve esta sensación. Me tomó un tiempo para recordar lo que era, porque no me había sentido así desde antes de que me desperté en el hospital. Quiero mostrarte el nuevo mundo, Carl. Quiero hacerlo para ti. Por favor, Carl. Te voy a enseñar”
