No pasó mucho en este capítulo de “The Vampire Diaries” pero lo que pasó hizo gritar a más de uno.
Lily hace una fiesta en la que invita al 90% de nuestros protagonistas para que conozcan oficialmente a Julien, también hacen que un grupo de personas random vayan a esta fiesta para demostrar que los herejes pueden portarse bien.
Pero no es así, Julien poco a poco hace que Mary Louise empiece a unirse al lado oscuro, ya que es la más fácil de convencer, porque quiere llamar la atención. Igual eso mucho no importa, Stefan quiere matar al amor de su madre esa noche, trata, pero llega ella para impedir que pase.
Ella cree que lo hace para castigarla, pero los deja escapar a los Salvatore porque no los quiere muertos. Stefan le cuenta a su hermano porque lo quiere matar y él se suma a su cruzada.
En el comienzo del episodio vemos como Damon y Ric del futuro hablan, el vampiro le pregunta por su comprometida y él le comenta que no suelen hablar durante el programa. Sí, Caroline y Ric están juntos. No se entendía esto pero al final del capítulo todo cierra.
El cuerpo de Jo no soporta “el alma” del vampiro y poco a poco se va muriendo. En una escena muy emotiva él aprovecha para decirle adiós a los ojos que tanto amó.
Me cae muy bien Valerie y en este capítulo a pesar de estar en el medio de “Stefoline” hace cosas buenas. Está mirando el vídeo del casamiento de Ric con Jo, porque se entera de la trágica muerte de su mujer y cree que puede darles una alegría y es correcto lo que suponía.
Resulta que el hechizo que estaban haciendo en la boda no era para mandar a Kai otra vez a una prisión sino que querían proteger a los bebés de los que se iba a casar y lo hicieron mandandolos a otro cuerpo y ese cuerpo es el de Caroline. Ahora si que no entiendo nada.