Durante todo el capítulo nos dieron esperanzas y aunque nos destruya saber que Cami está muerta, la muerte en una serie de este estilo es inevitable y a cualquiera le puede llegar. Matar a un personaje así de importante no es un movimiento fácil, pero es el mejor que pudieron hacer.
Lucien se lo dice a Davina, “matar al amor es lo correcto, porque esa muerte te destroza y te hace más débil”. Pero él no contaba con Cami, este último día con Klaus sirvió para destruirnos emocionalmente a nosotros y para que él entienda que no está solo.
Nunca pensé que iba a estar contento por la aparición de otra mujer en la vida de Nick (porque todos amamos a Caroline) pero la verdad es que la incorporación de una mujer que se anime a decirle todas las verdades, que se anime a enojarse y a irse sin tener que pedirle permiso, es algo que tengo que aplaudir. Cami fue su luz y ahora Klaus debe tomar esa luz y tratar de ser una mejor persona, pero más que nada porque puede.


