Estoy bastante sorprendido porque cuando llega el lunes tengo ganas de ver el nuevo capítulo de Midnight, Texas. Probablemente sea una de esas serie que pase sin pena ni gloria porque no veo a nadie hablando de ella en internet, pero acá vamos a disfrutarla hasta que la cancelen. En este episodio por fin conocimos al hombre que tanto miedo de la a Manfred y otra vez, como con los vampiros, tuvimos una resolución bastante sencilla.
Con la presentación del personaje, sumado a todo el miedo que Manfred tenía, yo sentí que el villano de esta semana sería mucho más difícil de parar. Tuvimos un poco de magia simpática y más backstory del protagonista, pero si nos ponemos a criticar de manera más profesional, todo esto lo hizo para que Creek sepa que puede confiar en él porque quiere ser mejor. Honestamente, no me molesta que todo sea por amor, pero me hubiese gustado que sea un poco más complicado de resolver.
Resulta que Manfred y su abuela no se portaron muy bien en el pasado y además de robarle 100 mil dólares a este hombre, provocaron que su hija se suicide. Después entendemos que no fue tan así lo de la hija, pero igual dejar a alguien plantado en el altar no es algo muy amable. Así que están bien cazados. Al final, luego de ser atrapado de manera muy fácil, se terminó suicidando porque no podía vivir sabiendo que la hija estaba muerta por su culpa y Manfred pudo volver a casa con Creek.


