La semana pasada lograron atrapar a un hombre económicamente privilegiado y con algunos contactos, él consiguió que no lo metan en una cárcel inmediatamente pero su libertad duró poco porque alguien lo mató. Ahora hay que descubrir quién lo hizo y Liv tendrá que comer el cerebro de un adicto a las apuestas.
El capítulo fue divertido, me reí bastante veces pero pasaron bastantes cosas destacables que voy a comentar ahora, obviamente el caso se resolvió porque tenemos de este lado a los mejores detectives del mundo…
Ravi está tratando de averiguar si los condones soportan el virus de los zombies, mientras tanto Liv y Major están experimentando caminos diferentes para calmar sus ganas de sexo. El doctor amigo descubre que ninguna protección es posible así que tendrán que esperar. ¿Será posible?


