Luego de la muerte de Amanda todos quedaron muy mal porque a pesar de todo el esfuerzo que hicieron el asesino que tanto buscan siempre está un paso adelante. En este capítulo nos centramos en el pasado y los recuerdos de Sach porque lo vemos triste en el presente, con ganas de retirarse y no entendemos qué cambió.
Gracias a este episodio entendimos que el pobre hombre perdió todo por su profesión, tenía una familia perfecta y decidió vivir por su trabajo, una historia bastante parecida a la de Frank, pero él por lo menos tuvo a su hija para seguir adelante, a Sach no le quedó nada. Me gustó que le dieran más backstory a él porque si bien lo veíamos simpático nunca tuvimos nada de su historia.
La muerte de Amanda hizo que todo se le caiga y se le rompa en mil pedazos, y cuando digo todo digo “su vida como policía” porque es lo único que le queda. Gracias a las ganas y a la predisposición de Raimy, logró volver a confiar en su trabajo y suspendió toda idea de secuestro ya que consiguieron pistas que podrían servir para atrapar de una vez por todas al loco que los está enloqueciendo a ellos.


