Una joven familia en un hotel de México pasa unas distendidas vacaciones. Todo parece pacífico hasta que la madre aparece asesinada y el cuerpo en la playa del hotel. Rápidamente se le da intervención a nuestro grupo del FBI y el mismo al investigar descubre que existe una póliza a favor del marido en caso de muerte de la mujer que ha sido recientemente firmada.
De los inocentes


El descubrimiento posterior de una amante del marido parece completar una estafa que para la policía local es totalmente verosímil a punto tal de enviar a ambos (viudo y su amante) a una cárcel en México. Sin embargo para el grupo del FBI hay algo que no termina de cerrar.

Clara lleva adelante una sesión de hipnosis con el hijo del matrimonio y descubre que el mismo ve en una borrosa visión la figura de un hombre con una cruz. Se dirigen a un párroco de la zona quien recuerda que un pastor muy apesadumbrado ha perdido a su hijo y tal vez tenga el perfil necesario para cometer estos crímenes y quizás la madre no era el blanco principal, sino solamente alguien que se entrometió en el camino. Siguiendo esas sospechas llegan hasta el lugar mismo donde el atormentado hombre mantiene cautivo al hijo de la pareja y está a punto de sacrificarlo. Clara entonces apela a una experiencia en común: la muerte de un ser querido. Trata que el asesino no termine por cometer por dolor un asesinato que lo condene para toda su vida, aún mas que los que ya ha cometido.

Un caso más terminado por nuestros agentes del FBI que nos demuestra que en cada lugar del mundo las costumbres tienen una mirada diferente que está totalmente relacionada con la idiosincracia de la tierra que las alberga.