Duke’s Chorus

Cada capítulo que pasa hace que confirmamos lo que venimos pensando desde que se estrenó Better Things: es la mejor serie del semestre. No hay nada más linda que ver una familia que pasa por todas las mismas etapas que pasaste con tu familia, amor, odio e iglesias.

Primero tenemos que hablar de Duke, la pequeña hija de Sam demostró ser la más cariñosa con su madre y las dos tienen una relación muy hermosa. A diferencia de las otras dos, con la pequeña puede hablar de lo que quiera y la niña tampoco tiene pelos en la lengua, si tiene que decir algo, lo dice.

En este capítulo conocemos a su amiguita, la mormona, que las dos odian pero tienen que poner buena cara porque es una niña y no se lo pueden decir. Luego de una tarde de juego, las invitan a la iglesia el domingo y por culpa de Frankie tienen que aceptar. De la iglesia podemos sacar un montón frases interesantes, pero lo mejor es la crítica que se le hace al ser mormón y a las demás religiones.

Ser adolescente es algo muy complicado y Max es todo lo complicado que un adolescente puede ser. A pesar del momento de seriedad y honestidad que tuvo algunos capítulos atrás, en este episodio, sigue demostrando que puede hacerle la vida imposible a su madre, y que además, lo hace con mucho placer.

Igual, si hay algo más complicado que ser una adolescente es ser madre de una adolescente. Luego de tener que superar la pelea con su hija, tuvo que bancarse a una madre que la juzgue a ella y a su hija, creyendo que la vida es fácil. Pero sí, Sam tiene razón, cuando tu hija sea adolescente nos vamos a reir nosotros….

Sam es la mejor madre del mundo y aunque sus hijas se lo hagan complicado siempre nos sacan una sonrisa y hasta alguna lágrima porque todo lo que a ellos les está pasando, nosotros lo vivimos… Bueno, casi todo.

Spoiler Show #18