Ash y los suyos regresan a la casa natal de Ash de la infancia para reagruparse y exorcizar el libro de Pablo, lo cual puede no ser posible ya que el Necronomicon aparece en su carne, grabado como si fuera parte del joven. Baal y el sheriff alcanzan un acuerdo para ir tras Ash.
Mientras tanto Ash termina teniendo un encuentro cercano con Shelby (Ellen Sandweiss) para los amantes de la saga original esta participación es un guiño importantisimo a la historia dado que la misma Ellen fue partícipe del famoso corto que diera lugar a la legendaria historia de Ash.
Aunque es obvio que el reencuentro después de tantos años no termina de la mejor manera dado que Cheryl no es ella misma sino un deadite que casi como un homenaje termina repitiendo aquella posesión que la hizo famosa para todos los seguidores del universo Evil Dead.
El encuentro fraterno deadite termina con la decapitacion de Cheryl frente a todos los sorprendidos vecinos que apenas pueden acreditar lo que ven sus ojos. Baal (Joel Tobeck) en este episodio tiene como misión traer a la multitud a la puerta de Ash y usarlos contra Ash y los otros. Es revelador que en la reacción a la multitud que ataca la casa, Kelly (Dana DeLorenzo) obtiene una bonita escena con Ash, sus comentarios sobre su respuesta a todo (violencia) son realmente muy conmovedores. Un gran episodio que sabe mezclar el poder de la nostalgia con la fuerte apuesta de este presente que reune a Sam Raimi, Bruce Campbell y Ellen Sandweiss en ese mismo tren de locura gore que tan bien supieron pilotear. Si tal vez Bruce tenga treinta años mas y algunos pancakes en su cintura, pero no ha perdido ni un poco de magia. Ni un poco.