De a poquito Arrow levanta su nivel y aunque no es ni la sombra de la temporada anterior, se disfruta un poquito más. Es bastante complicado llegar a ese nivel, pero entre los cambios de villano y la falta de personalidad de The Dragon hacen que no te sientas muy en la trama y ya se nos termina la temporada, así que hay tiempo. En el episodio de la semana pasada conocimos un poquito más de las ambiciones y motivaciones de Ricardo Díaz, pero lo único que lograron es que veamos que está demente y aunque eso les da razones a las personas para temerle, está a nada de transformarse a Damien Darhk. Igual, este no tiene poderes así que es un puntito más a favor ya que si quiere ser badass tiene que usar sus propias manos.
Entonces, esta semana tuvimos una gran pelea entre Oliver y Ricardo, los dos, mano a mano sin ningún truco, bah, eso creíamos. Entonces, este enfrentamiento nos sirvió para marcar las diferencias que hay entre los dos, porque Ollie fue honesto y aunque pudo matarlo, le dio una oportunidad para que se rinda, a lo que Richard le contestó con un cuchillo en el abdomen. Ricardo le está ganando a Oliver porque es un tramposo y no sigue las reglas. El tema es que si Ollie quiso volver a las bases, el próximo paso es matar a su enemigo, entonces hay un gran oxímoron en toda la idea del ex líder del team Arrow, ya que la primera versión del vigilante hubiese aprovechado ese segundo que tuvo para destrozar el cuello de The Dragon y así poder terminar con todos los problemas que tiene hoy Star City.
Me gusta igual que Oliver no lo haya matado porque significa que el que tanto queremos sigue estando ahí dentro y aunque ahora tendrá que enfrentar un juicio por ser The Green Arrow, sabemos que hay un camino para él de regreso a su Team. ¿Qué debe hacer para esto? Pedir perdón. Obviamente, para John era más fácil porque él no perdió nada por culpa de René, pero me molesta mucho que este no pueda pedirle disculpas a Oliver porque él fue el que ocasionó todo este problema. Entonces, sí, está mal lo que hizo Ollie, pero está mal lo que hizo René también, así que para solucionarlo, los dos deben pedir disculpas. Pero reales, porque las últimas veces fueron “perdón, pero…” y eso está mal, porque nunca se debe poner un pero, se pide o no y el “pero” sólo molesta.


