Hace una semana les comenté en el recap anterior, que me gustaba mucho de la manera que estaban contando la historia de René en Arrow y en este episodio siguieron con esa línea en un gran capítulo. Es importante saber que todavía nos falta un poco más de esa historia pero ahora conocimos a su pequeña hija y nos enteramos cómo murió su esposa.
Desde la introducción de Wild Dog todos sabíamos que algo así iba a pasar porque si hay algo que se le puede criticar a este personaje es el uso de arma. Todo el “si los malos tienen, nosotros tenemos que tener” suena como una buenas excusa, pero sigue siendo peligroso. Hay que tratar de encontrar una manera de que la gente se pueda sentir segura sin la necesidad de tener un arma en su casa y que haya alguna manera de evitar que siga muriendo gente inocente porque cualquier loco tiene una.
El tema del capítulo era muy interesante y complicado para los ciudadanos yanquis. Ellos tienen millones de problemas con el tema de la venta de armas a cualquiera, sin control y sin restricciones. En Estados Unidos cualquier loco puede tener armas y esto provoca muchas muertes sin sentido. Entonces, se la hace muy difícil a Oliver hablar sobre esto porque a toda la violencia que hay en la ciudad él la resuelve con más violencia. Así que no le da la cara para mentir. Sabe que necesitan armas pero no saben cómo hacer que esto sea menos peligroso.


