Tras unas semanas muy intensas en The Magicians, bajamos un cambio y nos ponemos en un capítulo bastante de transición porque los personajes tienen que acostumbrarse a sus nuevas vidas. Quentin quiere renunciar a la magia, Penny ni si quiere puede practicar, los reyes de Fillory tienen tomar decisiones que van a marcar su reinado y Julia está embarazada.
Que difícil que es la vida de Julia. Para decorar lo mal que la está pasando, le regalaron un embarazo producto de la violación que sufrió hace unos meses. La idea es abortar, porque obviamente no quiere tener un hijo de un Dios caníbal y esto no será fácil. Reynard no va a renunciar a su hijo tan fácilmente así que le hace imposible la posibilidad de un aborto a Julia, entonces, para poder terminar con todo, la única opción es matar al zorro.
Otra que está embarazada es la esposa de Elliot. Me dio un poquito de bronca que ella también haya sido una FU Fighter (ja), pero aparentemente está enamorada de él y ahora no quiere formar parte de esa organización que cree que merece liderar Fillory. Seguramente, la idea más inteligente hubiese sido matarlo, pero el Rey quiere ser un ejemplo para su hijo y quiere un reino que solucione las cosas de manera pacífica… Esperemos que no nos vayamos a arrepentir de esto en el futuro.


