Llegó el mid-season de la última temporada de Teen Wolf y estamos sorprendidos por cómo terminó. Más que nada porque ya se graduaron y ahora tienen que ir a la universidad. ¿Eso cómo influye en la serie? No tengo idea, pero lo que hay que saber es que en el comienzo de la “6B”, van a estar todos separados y lejos de Beacon Hills. ¿Se centrará en la segunda generación y nos olvidaremos del Scott y compañía? Ojalá no sea así, porque aunque estuvo bien como despedida, ellos son los protagonistas y deberían ayudar a Liam y el resto con la transición.
Pero bueno, eso será de algo que tendremos que hablar cuando la serie regrese, pero antes del final hubo un episodio completo en el que pasaron algunas cosas interesantes y lo primero que hay que mencionar es que volvió Stiles. Todos lo extrañamos mucho, Dylan, es de lo más importante de Teen Wolf y esta primera mitad estuvo lejos. Por suerte volvió y me molestaría mucho saber que es lo último que veremos de él.
Hubo beso con Lydia y por fin aceptó que lo ama. Esto es algo que podría traer muchos problemas en la convivencia del team, porque Stiles estaba con Malia, y aunque todos sabemos que ama a Lydia a pesar de todo, Malia va a ver a Stiles siempre como su primer amor y como la única persona que se preocupo por ella cuando no tenía a nadie. Quizás, que la relación con su padre haya mejorado un poquito, le sirve de consuelo…
No hay más Jinetes Fantasmas dando vueltas, el Lobo nazi ahora es un jinete nazi y todo volvió a la normalidad en Beacon Hills. También tuvimos mucho nuevo amor y ahora que los chicos estarán lejos, Argent y Miranda no van a aburrirse porque por fin decidieron hacer algo con esa tensión sexual.
Cuando terminó el capítulo comentaron esto de que Liam será el nuevo Alfa y tiene su manada base, pero me gustaría mucho que puedan darle un oportunidad a Theo de formar parte del grupo, desde que volvió esta peleando por el team y la ciudad. Además, necesitan algún otro Beta. Así terminó todo, ahora hay que sentarse a esperar por novedades.