Había tres cosas que sabíamos de este episodio, Caitlin iría a ver a su madre, tendríamos un monstruo gigante en Central City y estaríamos desconfiando del nuevo Wells. Este capítulo fue muy divertido, pero por ahora, las presencias de un villano fuerte se hace desear, seguimos con el mismo estilo de “villanos del episodio”, pero aparentemente, la semana que viene vuelve Dr. Alchemy.
Caitlin está pasando por un momento muy complicado y su último recurso es su madre. En estas dos temporadas no habíamos escuchado nada sobre ella pero ahora entendemos por qué. Luego de la muerte del padre de Caitlin, Carla y ella se alejaron, a la madre le servía para no recordar y Caitlin lo hizo para conseguir un nombre por sí sola.
Luego de verlas 15 minutos juntas, nos damos cuenta que menos mal que se separaron porque sino ya hubiésemos visto a Killer Frost hace mucho. Igual, gracias a ella aprendimos un poco más de sus habilidades. Cada vez que Caitlin usa sus poderes se hace más complicado para ella controlarlos, también notamos que cuando tiene problemas de furia, Killer Frost se despierta y ella no la puede controlar. Así que a partir de ahora, ella seguirá escondiendo sus poderes el mayor tiempo posible, pero sabe que en cualquier momento una situación la va a dejar en evidencia frente al team y esperemos que no sea demasiado tarde.


