Inteligentemente el episodio comienza con una joven rubia en un bar citando al Che Guevara frente a la mirada admirada de Rodrigo , un chef que trabaja en la isla de Cuba. Todo nos lleva a que pensemos que esta mujer tan frágil en apariencia no es otra cosa que la potencial víctima del asesino de esta semana… Sin embargo no es otra cosa que la victimaria y Rodrigo muere luego que ella y un cómplice circunstancial le dan muerte en su propio auto.
The ballad of Nick and Nat


Nuestro equipo se dirige a la isla y se convierte así en el primer caso de colaboración policial luego de la revolución cubana, es decir, luego de 50 años de bloqueo. Al llegar, la policía les informa que han encontrado al culpable y que el mismo ha confesado, pero Jack desconfía de la celeridad y pide interrogar al presunto culpable quien termina contradiciéndose y demostrando que algo raro hay detrás de esa confesión tan rápida.

Pronto aparecerá otra víctima con un modus operandi similar lo que nos da la pauta que existe un asesino con un patrón de conducta determinado. Pronto nuestro equipo se da cuenta que estamos en presencia de asesinos que no son nativos , sino que son norteamericanos. Luego de un poco de investigación se dan cuenta que las diversas pistas dejadas por los asesinos se relacionan con diversas frases del Che Guevara.

Los asesinos toman la ruta revolucionaria del Che Guevara para terminar en Santa Clara, lugar donde se forjó hace más de cincuenta años la última revolución socialista. Es tiempo de mixturar los conocimentos geográficos con los históricos para evitar que la masacre sea aún mayor.

El odio ideológico es la principal fuerza motora de estos dos jóvenes y ambas policías empiezan a trabajar juntas a pesar de sus claras diferencias metodológicas.

La historia de Natalie termina por descubrir el móvil: la joven que tuvo una infancia difícil tenía una vecina cubana cuyos padre murieron en la presidencia de Batista, por lo que para su visión el Che Guevara se trata de un héroe. Las pistas a las que arribó el equipo llevan a buen puerto y finalmente pueden impedir que la masacre mayor sea llevada a cabo.
Las ideologías y los extremistas que las defienden terminan haciendo peligrar la integridad de todos los habitantes y para estas consecuencias no hay fronteras que valgan.