Después del gran cliffhanger del episodio anterior la imagen de Vanessa durmiendo plácidamente no puede mas que tranquilizarnos. Tal vez su alma realmente encuentre la paz en Drácula o quizás todo sea parte de un plan maestro aun mas grande del que no estamos enterados.
Ebb Tide


Por su parte Mr Clare se acerca a ella a pedirle consejo sobre la conveniencia o no de retomar el contacto con su familia, ahora en su “nueva forma” y en medio de este optimismo recién adquirido de Vanessa ella esboza una de las frases más conmovedoras “Tal vez es hora que las almas perdidas se encuentren “

Mientras tanto Ethan junto a los suyos intenta tratar de salvar a Vanessa, aunque su padre por elección le informa que si bien ella lo ama se encuentra en grave peligro y debe apresurar su misión para lograr su cometido.

El Sr Clare motivado por las palabras de Vanessa finalmente logra reunirse con su familia, demostrándonos así que el afecto y el amor sincero vencen los límites de las apariencias físicas e incluso los de la misma muerte.
Pero otra de las criaturas creadas por Frankenstein tiene una suerte totalmente diferente, tal vez por la motivación que la alimenta y ella es Lily quien ha iniciado una sangrienta revolución feminista. Dorian, cansado de la misma y del lugar reservado para el, se une con Frankenstein y Jekill oara intentar “mejorarla”.

Vanessa luego de la charla con la experta tanatóloga se dirige al encuentro con Drácula para intentar acabar con su reinado de sangre, pero como ya le habían advertido el logra encantarla con sus dulces palabras y por sobre todo con su sumisión a ella.

Vanessa subyugada por las palabras de Drácula entiende que tal vez el sea el único hombre que la ama por su verdadera esencia y más que aceptar su amor se entrega a él , abrazándo su propia esencia.
Tanto Lily como Vanessa en este episodio huyen de la imagen de la “mujer apropiada o políticamente correcta ” sólo que la última de ellas parece tener más suerte al encontrar alguien que la acompañe en este proceso, mientras que la primera está condenada a la conversión.
