Se acerca el final de temporada y estamos viviendo unos capítulo MUY intensos. Por primera vez, desde que arrancó la serie, pensé que iban a salir completamente victoriosos. Puede que sea un poco ingenuo de mi parte, pero creía que íbamos a terminar todos felices.
Luego de la muerte de Cami, no hay tiempo para descansar. Hay que seguir peleando para terminar con Lucien para siempre. El problema es que a esta gran situación hay que sumarle la muerte de Davina. Muchos se sorprendieron porque Klaus puso primero las necesidades que su hermano de sangre y su hermano de la vida antes que las de él. Pero para eso está la familia. ¿No?
Con la vida de Rebekah en juego, la familia se separa en dos. Klaus y Hayley van tras el cuerpo de ella, mientras que el resto trata de resucitar a Davina. Todo esto se va de las manos cuando el gen Mickelson empieza a trabajar y hay que poner a la familia primero. El tema es que nunca hubiésemos sospechado que la que hiciese eso fuese Freya. Ella demostró ser mejor persona que sus hermanos y gracias a las influencias de ella, ellos están cambiando. Pero se ve que no se puede escapara del “siempre y para siempre”.


