Dar en el clavo

Acercándonos al final de esta temporada sin lugar a dudas el nivel de los episodios se supera semana a semana. Los conflictos fraternales toman un protagonismo preponderante, como tambien los dilemas morales de Jimmy que se hacen más extremos y polémicos.

La sucia maniobra para que Kim recupere la cuenta de Mesa Verde llevada a cabo por Jim es un triunfo total, lo que conlleva el escarnio público de su hermano en los tribunales frente a un error material menor, pero que Chuck sabe que jamás cometió.

 

Ni bien el mal momento es superado (y la cuenta perdida) los clientes se comunican con Kim para informarle que ha recuperado la cuenta y que debe retirar la documentación en la casa de Chuck. Es obvio que al ir a su encuentro con Jim la colisión entre hermanos se lleva a cabo. Chuck le informa a Kim que aún sin pruebas contundentes del accionar se Jim reconoce que seguramente el error que tuvo no fue tal sino que se  trata de una maniobra de su hermano en medio de un “retorcido acto de amor”.

Kim decide frente a Chuck mostrar confianza hacia Jim y abonar la teoría del error material y pone especial enfásis en los asuntos fraternales irresolutos de ambos. Sin lugar a dudas Bob Odenkirk ,Michael McKean y Rhea Seehorn nos regalan una de las mejores escenas de esta temporada y porque no de la serie entera. Un entrecruce de verdades silenciadas torna el clima tan tenso como embriagador. Todos eligen el motivo de su silencio y todos honran de una forma u otra a un amor que saben sólo los conduce a un dolor futuro.

 

 

 

Enceguecido por la necesidad de desenmascarar a su hermano Chuck se dirige al local de fotocopias donde todo el ardid nació y en el marco de un furioso interrogatorio inconducente pierde el sentido y su cabeza golpea el mostrador, cayendo inconciente al piso. Uno de los cliffhangers más potentes de esta temporada que hasta hoy se presenta como impecable, atrapante y compleja que nunca. Una verdadera joya con identidad propia y estilo contundente.

 

Spoiler Show #18