El episodio comienza con un cuidadoso Cochram ayudando a O.J a elegir un traje para usar, la ocasión así lo amerita en la última jornada del proceso dirá unas palabras. Y es claro que Marcia se opone a que así sea dado que conoce los manejos de la defensa. Pero Johnnie la desarma con un contundente “Seguimos en América? No tenemos derecho a hablar ? ” Y es claro que el Juez Ito permite que O.J diga unas mínimas palabras que claramente estan destinadas a mostrar su faceta de padre responsable separado por este proceso de sus hijos.
The Verdict


Luego llegará el turno de la fiscalía quien dirá que si bien la personalidad de Fuhrmann es detestable eso no significa que las pruebas por el recolectadas no sean válidas. Y les solicitará a los jurados que limiten su accionar al análisis de las mismas, dejando de lado las lecturas xenofóbicas que la defensa intenta plantear. Por último Darden dirá una frase memorable “Este caso no se basa en la palabra de la N, sino en la palabra de la M de Murderer “

Johnnie realizo su alegato obviamente haciendo especial enfasis en la cuestión discriminatoria de Fhurmann y no limitándola a su persona sino a todo el departamento de policia de Los Angeles.

El jurado arribó a un veredicto en tiempo record, lo que normalmente hubiese sido logrado en semanas llevó tan sólo cuatro horas. Cuando ambos equipos fueron llamados para oir la sentencia apenas podían salir de su asombro y las calles comenzaban a llenarse de ciudadanos que vivaban tanto en un sentido como en otro.

El veredicto fue de inocencia y frente al desanimo de la fiscalía sobrevino la euforia de la defensa. Las calles se dividieron entre los partidarios de O.J y aquellos que sentían que el caso iba mucho más alla de el y sabían que la violencia doméstica también era uno de los temas en debate.La reproducción que vimos en pantalla se ajustó con total fidelidad a los hechos ocurridos como se puede ver en este video del momento exacto transmitido por CNN.
Robert Kardashian fue el único que no se mostró satisfecho con el veredicto, dado que ya habíamos sido testigos de sus dudas sobre la inocencia de O.J. Sin embargo al día siguiente cuando recupera la libertad es el quien va a buscarlo, tal vez como el último gesto de amistad posible.

Mientras tanto Marcia y Christopher, abatidos, hablan sobre el verdadero significado de su vocación de servicio y llegan a la conclusión que su gran motivación es lograr justicia para las víctimas. Esa es la principal función de la fiscalía, pero en este caso no entienden como los jurados han podido llegar a esta conclusión tan distante de la verdad.

Ryan Murphy cierra esta gran serie sin decirnos que debemos pensar sobre lo ocurrido, jamás nos da un veredicto. Nos sitúa en el mismo lugar de los jurados y toda su serie termina siendo una gran prueba que cada uno deberá valorar. Sin bajadas de línea, ni moralinas nos brinda un producto adulto y de manufactura perfecta. Vemos los albores de esta era mediática en la que hoy estamos inmersos y cómo los medios terminaron definiendo muchas cuestiones más allá de brindar información. Una grata sorpresa que nos permite soñar con una segunda temporada y entender que este showrunner tiene un registro que le permite ser tan bizarro como American Horror Story o tan medido y austero como en American Crime Story.