Volvió Arrow después de casi un mes fuera de nuestras vidas y lo hizo con un capítulo en el que se habló mucho. Si bien no tuvimos muchas peleas, vimos un episodio en que nos hizo recuperar la fé en el poder judicial y nos hizo perder la fé en el amor eterno.
Se me hace un poco complicado entender a Felicity. Luego de la decisión que tomó en el final lo único que puedo es cuestionar lo que están haciendo con su personaje. Cuando arrancó la temporada ella lo hizo volver, el secreto que le escondió… Oliver no estaba en posición como para reclamarle algo a la madre de su hijo y ahora que él sólo le demuestra su amor, ella no lo puede tomar. No me gusta, están dando muchas vueltas sobre eso, si no termina con Felicity en un ataúd no sirve de nada. Es perder el tiempo, chicos, sean felices y paren de sufrir.
En este episodio, se casan de mentira para poder atraer a Cupid, ella está matando parejas famosas que están en el momento más felíz de su vida porque ella no pudo ser felíz. Es bastante raro como solucionan el tema del “Escuadrón Suicida” pero es charla para otro momento. El casamiento sirvió para que Felicity y Oliver se diga todo de una vez por todas. No sé cómo seguirá la relación pero no parece que la felicidad sea algo pronto en sus vidas.
Mientras que todo esto pasa tenemos de fondo al juicio de Damien. Laurel no tiene pruebas físicas para hacer que quede en prisión, entonces todo se complica. La única manera de poder lograr algo era apelando a la fe de la jueza y entonces Quentin decide declarar confesando todo lo que hizo para el acusado. Entonces, aunque perdió su trabajo, consiguió que Damien termine preso.
En la isla tenemos una especie de tótem que por lo que vemos absorbe almas. Por ahora no creo que a nadie le interese qué pasó ahí. Basta de la isla.