Wingman

Luego del robo de sus alas era de esperarse que Lucifer utilizaría todos los medios posibles para recuperarlas, primero será Maze la que infructuosamente trate de obtener información.

Luego será el turno de Amenadiel quien le hará notar la importancia de su pérdida y como los humanos no están preparados para manejar un objeto de procedencia divina como lo son esas alas. La situación es realmente grave y es tiempo de actuar.

Juntos participarán de una subasta de objetos extraños donde se supone que posiblemente estén las alas de Morningstar.

Lucifer y Amenadiel se pondrán en contacto con uno de los coleccionistas para tratar de amedrentarlo, pero Morningstar prefiere evitar el conflicto físico dado su recién adquirida vulnerabilidad humana.Entonce en el medio de la subasta vemos a las tan ansiadas alas de Lucifer.

En medio de la conmoción general frente a tan espectacular espectáculo el FBI ingresa en el predio en el cual se realiza la subasta, dándole a Lucifer la oportunidad de acercarse al escenario y comprobar una triste realidad, como casi todos los objetos subastados las alas son falsas.

Su propia investigación, ahora separado de Amenadiel, lo lleva al lugar donde el coleccionista guarda sus alas, casi como si fueran un trofeo de caza. Pero la más terrible certeza vendrá luego…sólo pocas personas tenían conocimiento de sus alas. Pero dentro de ellas sólo una tenía deseos que Lucifer volviera con su padre y dejara de habitar el mundo de los humanos. Amenadiel es el único capaz de haber realizado esta maniobra, de modo que Lucifer frente  a los incrédulos ojos toma una decisión irreversible y es la de derrumbar el último lazo que lo une con su padre.

Chloe y Lucifer se reencuentran en el bar y ambos deciden acompañarse en este nuevo tiempo que aun no tienen muy en claro que les depara. Pero desde lejos alguien los mira con un dejo de tristeza: Maze quien siente que de a poco va perdiendo a su gran compañero.

Spoiler Show #18