En el final del capítulo anterior Damon había matado a todos sus amigos y pensé que era parte del juego de la piedra. Pero no. Casi los mata a todos, pero por suerte la sangre de vampiro cura.
Durante todo el capítulo tuvimos a los hermanos Salvatore tratando terminar con lo que la “Piedra Fénix” había comenzado. Según lo que aprendimos en este capítulo, trata de liberar “tu verdadero yo” y para lograrlo hay que soltar.
A ninguno de los dos le es fácil eso. Stefan en su infierno tiene que dejar morir a su hermano para poder salir de él y luego de mucho pelear con la posibilidad de matar a Damon, lo hace. Cuando vuelven a la realidad reciben la visita de la sombra que los persigue y hasta que no dejás ir a tu problema te caza.


