Monsters in the Moonlight

Mientras que sonaba “Let Her Go” de Passenger, una canción sobre dejar ir un amor viejo, sobre cómo uno se siente mientras está dejando ir, Sam soñaba con su ex esposo. Soñaba sobre todos los momentos sexuales por los cuales pasaron, por los lindos, los menos lindos y los que todos les gustan. Pero entre la música y la frustración en la cabeza de Sam al despertar, uno se pudo dar cuenta de lo mal que la estaba pasando y eso se notó en todo el capítulo. Lo vimos cuando hablaba con Duke sobre el celular y cuando Pamela decidió apagar las voces y mostrarnos sólo las caras de Sam y su cita. Podíamos ver las sonrisas, los ojos y el amor que había entre ellas, pero el miedo de Sam es más fuerte y hablaremos de eso en el próximo párrafo.

Mientras que veíamos la cita entre Meer y Sam, se escuchaba la voz de una chica que cantaba algo como “tírate a lo desconocido” y es algo que indirectamente, Meer le está pidiendo a gritos que Sam haga. ¿Lo hará? Honestamente me parece que Sam tiene tendencia a no querer ser feliz. También, imagino que piensa mucho en lo que le dirán si de la nada empieza a investigar sobre qué siente. Quizás, cree que es demasiado grande para pasar por eso, quizás, no quiere que sus hijas pasen por ese cambio y aunque puede asustarle como se lo pueden tomar, creo que todas demostraron ser muy maduras con respecto al amor. Así que la única persona impidiendo que Sam trate de ser feliz con una mujer que parece dispuesta a dejar su “mundo salvaje” por ella, es la misma Sam. Ojalá se anime, porque se merece esa felicidad.

El episodio arrancó con Sam enseñándole a Frankie a manejar y aunque eso terminó en Duke siendo genial, empezamos con una Frankie enojada. Siento que la relación de ellas con su hermana y madre está en la cuerda floja. Sam sabe que ella no necesita tanta ayuda y por eso no le presta tanta atención. Ella entiende que su hija del medio puede manejarse sola y si bien eso es verdad, por la manera que Frankie actúa, creo que está pidiendo a gritos un poquito más de atención por parte de su madre. Sabemos que cuando se la pide con palabras, Sam está, pero no creo que esté leyendo bien las indirectas de su hija y la sigue alejando sin querer. Soy hijo del medio, así que entiendo todo lo que le puede estar pasando porque estoy muy cerca de ella.

Unos capítulos atrás a Duke le había llegado un teléfono de su padre y ella no estaba muy contenta al respecto. Sabía que él “siempre estaba ocupado” y por eso ponía cada de “¿para qué me hace esto a mí sí sé que no me va a llamar?”. Lo peor de todo es que igual que Max en la temporada pasada, Duke volvió a confiar en su padre y él volvió a plantar a sus hijas. Lo que hay que rescatar de todo esto es obviamente la respuesta de Sam ante todo esto, porque aunque como dijo Duke, no era justo lo que les hizo y les sigue haciendo, pero Sam le dijo que iba a estar todo bien y que podía odiarlo por ella así Duke no tenía que odiarlo y aunque me moleste que siempre se pueda salir con la suya eso lo que sus hijas necesitan.Una madre que esté siempre que la necesiten y un padre imaginario que puede que las ame pero que está demasiado ocupado para demostrarlo aunque sea una hora por día a través de una llamada.

Al final del capítulo volvió Max sin ganas de estudiar, pero seguramente hablemos de eso la semana que viene, porque mamá va a tener mucho para decir, pero ahora, comentemos lo que sí dijo. Ella se paró frente a los productores, directores y actores de la película en la que está trabajando para gritarle algunas verdades. El trabajo que le están haciendo hacer es inhumano, todos saben que el film recaudará mucha plata pero nadie hace lo que debe hacer, a nadie le importa por lo que pasan los actores, ni la madre de la niña que está actuando en la película y esto habla de lo que es el mundo del cine. Ya nos dieron una pista hace unos capítulos cuando compararon su sueldo con el de su esposo al que nadie conoce y Pamela quiere hablar de la industria, así que hay que escucharla porque hace unos años está por ahí.

Spoiler Show #18