Volvió Legends Of Tomorrow, pasaron muchísimos meses desde la última vez que vimos a las Leyendas en acción. En el final, tuvimos todo el caos que John y Charlie habían causado cuando salvaron a Desmond. Igual, Zari los hizo entrar en razón y lograron solucionar eso, pero las cosas no están tan bien como deberían ya que el amigo de Mona estaba libre y eso era un problema. Entonces, con Ava de regreso en el Bureau, la organización y las Leyendas deben buscar al prófugo mientras tratan de entender por qué Mona lo había liberado. Durante todo el capítulo estuvimos viendo como Sara estuvo un poco ciega por Ava y si bien todo terminó muy mal para ellas, finalizó muy bien para nosotros.
Sara estuvo todo el capítulo dudando de Mona, ella no podía creer la teoría de la joven enamorada porque si eso pasaba, Ava estaría involucrado en algo malo. Igual, es muy irónico que aunque su novia no estaba metida en el tema, cuando se enteró de lo que estaba haciendo Hank, no le importó. Ella le contestó “sí Hank quiere investigar un poco a las amenazas para poder protegernos, ¿qué tiene de malo? Ustedes los estaban mandando al infierno…”. Lo primero que puedo refutar de esto es que siempre está mal torturar a cualquier ser vivo. Las Leyendas los estaban mandando a una prisión y cedieron la custodia nada más, pero no aceptaron estos términos para que torturen a criaturas inocentes.
Todo esto obviamente fue un problema para ellas, pero no porque Sara no quería no torturar criaturas, sino que lo que le molestó a Ava es que su novia siempre actúe por detrás de ella y no sacrifique nada por la relación. La realidad es que me hubiese molestado que Sara deje torturar criaturas por amor, ella no es así y Hank definitivamente está haciendo algo malo con ellas. Quizás, las está tratando de convertir en armas, quizás quiere crear un super demonio con todo lo que va sacando de cada una de las bestias, pero es malo y eso cortará algunas relaciones. Es imposible mirar para otro lado y aunque Ava crea que es para protegerse de los malos, cuando hay tortura de por medio, ahí se termina automáticamente la conversación y a ella no le importó, así que adiós para siempre. O por lo menos hasta que se dé cuenta.
