Westworld es una de esas series que no nos da respuestas directas, que nos tira algunos centros y que nosotros debemos cabecearlos para anotar el gol o no. Entonces, usaré este recap para imaginarme cuáles pueden ser las soluciones a nuestros problemas porque creo que en el episodio de hoy nos insinuaron algunas cosas. Este capítulo estuvo centrado en la presentación del proyecto a Logan y de ahí nos fuimos a la época en la que William comenzó su camino para transformarse en “The Man in Black”. En este rumbo que decidió tomar hubo un gran denominador común y ese fue las distintas palabras que usaron para referirse a que “los secretos son un arma muy poderosa”.
Todo esto creo que se confirmó cuando Dolores finalizó el episodio diciendo que lo que iban a buscar no era un lugar, sino un arma y dicen que no hay arma más letal que un secreto que no debe ser contado. Además, cuando William le presentó el proyecto a su suegro, le dijo indirectamente que Westworld es el lugar en el que la verdadera naturaleza de las personas salía a la luz, sumado a todo lo de Bill de grande en el bar, más lo que vimos la semana pasada de los huéspedes grabando sus experiencias. Esto creo que deja muy en claro que ellos usaban lo que sabían como ventaja política o por favores en el mundo real, ya que los secretos son el mejor método de extorsión y parece que en Westworld nadie usaba careta.
La mayor de las incognita en este momento es la competencia entre William y Robert. Seguramente, Ford haya quedado enojado porque Bill le robó su creación y luego lo echó. Quizás todo esto sea una obra maquiavélica para poder vengarse, una competencia de egos y no extrañaría que ni siquiera esté muerto. Que ese que vimos caer sea otro sintético y que la temporada termine con el original sentado en una silla, aplaudiendo en cámara lenta diciendo “felicitaciones William, ganaste el juego pero es demasiado tarde”, aprieta un gran botón rojo y todos los peores secretos de Delos salen a la luz, haciendo que todo lo que construyó se caiga en mil pedazos, como cuando Bill lo echó de su propia compañía.


