Siguen pasando los capítulos de Black Lightning y yo sigo enamorandome más de esta serie. Desde que DC armó este universo, venimos viendo cómo los personajes se esconden frente a sus amigos o familiares porque saben que si descubren sus identidades, eso los pondría en peligro. Black Lightning creó un mundo en el que es extremadamente verosímil que las chicas, luego de descubrir sus poderes vayan a su familia a buscar respuestas porque aunque no se esté hablando de sexo, ellos crearon un ambiente en el que no hay secretos y aunque sí, no sabían que su papá era el superhéroe, ahora todos están en condiciones de formar un grupo familiar como Los Increíbles.
En el episodio de esta semana vimos cómo Jefferson entrenaba a Annisa y aunque ya hablaremos más de lleno de eso, el que Jennifer se sume a la lista de metahumanos, cambiará completamente la dinámica de la serie. Ella es muy chica y el tener poderes seguramente la cambie mucho ya que la adrenalina, el poder y la juventud no es una buena combinación. Cosa contraria a lo que pasa con la hermana mayor ya que ella aprende constantemente de su padre y aunque su pasión es su mayor debilidad, también es su gran fuerza y debe aprender a equilibrar todo para no morir en el intento.
La que más me preocupa con todo esto es mamá. Lynn acaba de enterarse que su hija más grande tiene poderes y ahora descubrirá que la pequeña también. Jefferson, por otro lado, está disfrutando todo esto, siempre estuvo orgulloso y al verla aprender se le llena el pecho de alegría. Siento que Jennifer es incontrolable y si bien demostró que es una muy buena niña, no creo que sea tan fácil enseñarle a ella como a Anissa, pero Jeff tendrá que entrenarla a ella también. Obviamente, hay que ver cuál es la reacción de la pequeña, quizás quiere terminar la secundaria y luego después enfocarse en esto de ser superhéroe, pero los padres le estaban exigiendo un hobby ya que dejó de correr y podría decir que ya lo encontró.


