She gets revenge

Un viejo western de los años setenta se titulaba ” La venganza es un plato que se sirve frio¨, frase que fuera retomado por Quentin Tarantino como una de sus inspiraciones para la saga de Kill Bill. Mujeres que soportan todo tipo de dolores de manera estoica, con la plena seguridad que cada afrenta recibida será vengada. Y dentro del Hotel Cortez hay dos mujeres que desean escapar de forma inmediata y dejar de sufrir los eternos ataques de la Condesa.
Liz, sin lugar a dudas el personaje más interesante de esta temporada, el mas honesto y lleno de aristas (sin obviar la tremenda elaboración que le dió Denis O’Hare) y luego de la muerte de su único amor en manos de la caprichosa Condesa es obvio que los deseos de verla muerta son muy grandes. Por su parte Iris ha sido testigo de todas las aberraciones que han ocurrido dentro de las instalaciones y si bien sabe que salir “con vida” de ahí es imposible prefiere cargarse a la Condesa antes de suicidarse.
Lo cierto es que la Condesa es por lejos el personaje mas desconcertante de esta temporada y esto motiva que realmente parte de su público sea parte de esta conspiración de Iris y Liz.Pero antes de llegar a lo más esperado del episodio deberemos ver al flamante esposo de la Condesa ahora devenido en espíritu errante pasearse por el hotel (¿acaso en algún momento van a dejar de usar el recurso de la ¨falsa muerte”?) mientras que Donovan se encarga de dar muerte a Rudy el gran amor de la Elizabeth (aunque a esta altura hasta dudamos si es capaz de amar).

 

El gran cliffhanger de este episodio sin lugar a dudas es la irrupción de Iris y Liz Taylor al lugar donde estaban Donovan y la Condesa y esa escena sangrienta al mejor estilo Tarantino que nos dejó a todos con la respiración entrecortada. ¿Sera posible que en este Hotel donde nadie muere finalmente sea la Condesa el primer personaje principal en morir definitivamente?

Spoiler Show #18