Me causó mucha gracia este capítulo porque a lo largo de esta temporada estuve creando teorías conspirativas alrededor de las muertes de zombies, y aunque tenía razón, me parece que el objetivo del episodio era mostrarnos cuán ridículo nos vemos cuando vemos fantasmas en todos lados, pero la moraleja es que al final, no hay que confiar en nadie.
Entonces, luego de casi matar a una persona, que por suerte ya se había transformado en zombie, nos confirmaron todo lo que pensábamos. Los anti zombie no tenían nada que ver con las muertes, lo máximo que hicieron fue el secuestro de la semana pasada y otra persona está encargada del asesinato. Como Payton, creo que Baracus quedó en el medio de todo, pero estoy segurísimo que el responsable activo de la necesidad de guerra es el nuevo jefe pro zombie.
Quedan dos episodios para el final de la tercera temporada y seguramente la semana que viene nos pongamos en un lugar muy peligroso porque los buenos ataron los cabos sueltos y es muy probable que traten de conseguir respuestas en el próximo capítulo. Hubiese sido muy triste que Clive mate a una persona inocente pero ahora vamos a ver cómo vive la vida de zombie nuestro querido amigo.


