La tercera temporada de Fargo no está siendo perfecta como las primeras dos, pero de a poco recuperamos la fé y todo indicaría que los próximos episodios deberían ser súper intensos. Probablemente el final del capítulo ayude mucho y luego de la excelente primera secuencia del episodio, muchas semanas pasaron y todo es muy difícil para Emmit.
Antes de centrarnos en cómo el capítulo fue llevando al pobre Emmit a llegar al punto al que llegó, vamos a hablar de la primera secuencia que puso al episodio en uno de los mejores de este tercer año de la serie. La semana pasada terminamos con el vuelco del bus que llevaba a Nikki a la cárcel y ahora arrancamos con el momento previo, seguido de una persecución hermosa, mucha sangre y un gatito llamado Ray.
Poner a un personaje sordomudo super badass junto a ella le dio un toque más “fargueano” a todo y en el final pudo despedirse de Ray. Fue bastante lindo ver como ese gatito la calmó y sacó lo mejor de ella por un segundo, para despedirse y volver a su vida de mierda. No sabemos qué pasó con ellos dos, pero alguien está volviendo loco a Emmit y quiero creer que ellos se están vengando.


