The Original

El lejano oeste se convierte en una odisea retrofuturista salvaje que comienza a darle forma al sueño de HBO de encontrar la sucesora de Game Of Thrones. La serie de Jonathan Nolan y Lisa Joy cumple con creces en su primer capítulo y deja tranquilos a los fans que durante más de un año esperaron el estreno de este western robotizado.

La inteligencia artificial es algo que hemos escuchado en algún informe periodístico o leído en algún portal de noticias, quizá en un video perdido de esos que resume un concepto entre imágenes que cierran con una frase que acompaña a la reflexión. ¿Real o no? No lo sabemos, lo que sí podemos asegurar es que será el planteo de esta serie durante, por lo menos, la primera temporada (dicen que HBO ya tiene pensada como mínimo dos más).

Video
https://www.youtube.com/watch?v=hJ0y7_4ftPQ

El primer capítulo empuja al espectador a recordar obras cinematográficas como Blade Runner, Ex Machina y la propia Westworld de 1973, como también varios westerns y a Jurassic Park. ¿Qué sucede con los seres humanos que juegan a ser dioses? ¿Y qué pasa con estos dioses que son corrompidos por la codicia y la omnipotencia? Bueno, a todos estos planteos que bien reflejó Penny Dreadful, pero desde otro ángulo, con otra estética e historia, se le suma una gran historia con grandes intérpretes. El concepto central son los dilemas filosóficos respecto a la humanidad, la mortalidad, la fe y más con un lindo maquillaje conocido como Western.

Westworld aborda principalmente la mortalidad y su relación con la moral pero también es un viaje emocionante por aquellas locaciones donde filmó el mismísimo John Ford o Howard Hawks. Esta historia que luego de tantas idas y vueltas comenzó a rodar, inicia su cabalgata en The Original, primer capítulo de la temporada inicial que cumplió con las expectativas y, claro, dejó con ganas de más.

La historia comienza con Teddy y Dolores, un amor que viene desde hace algún tiempo, quizás décadas, en un sin fin de repeticiones quizá diarias donde Dolores Abernathy se despierta, saluda a su padre, se dirige al pueblo y se cruza con Teddy. Así parece que sucede a diario, a menos que algún huésped o los mismos programadores lo permitan.

Todo parece ir sobre ruedas en este parque plagado de anfitriones (los robots creados por el Doctor Robert Ford) hasta que aparece el personaje ED Harris, el hombre vestido de negro que ataca a Teddy (James Marsden), y sin embargo este no puede herirlo. La serie, en este primer capítulo, nos enseño que un anfitrión (los robots del parque) no pueden dañar a los huéspedes (los visitantes que pagan fortuna por pasar algunos días en esta atracción.

Sin tanto preámbulo, el relato se dirige a la “sala de máquinas”, o desde donde se dirige todo este proyecto. Allí conocemos a Bernard Lowe (Jeffrey Wright), el jefe de programación, Theresa Cullen (Sidse Babett Knudsen), Stubbs (Luke Hemsworth), la cúpula que maneja todo este mundo dispuesto a satisfacer las necesidades y los gustos de los huéspedes. Aquí se crea y programa a los anfitriones. Más de 200 de ellos deben ser chequeados por una falla debido a un nuevo programa llamado “ensueño” que les permite contruir una mejor experiencia. Pero algunos comienzan a fallar y deben ser chequeados. Para eso, Lee Sizemore (Simon Quarterman) debe crear una historia que elimine a un buen número de anfitriones para que “mueran” y se pueda revisar su programación.

Y aquí detectamos las primeras diferencias entre Bernard, Cullen y Sizemore. En un momento, los dos últimos mencionados se dirigen a la terraza para hablar de las cuestiones ocultas del parque y “la intención de la gerencia” que, según Sizemore, existe, pero no puede decir específicamente qué es.

Por el lado de los huéspedes, una pareja es convocada a capturar a un bandido en las montañas y acceden con gusto, dispuesto a afrontar los riesgos del Lejano Oeste. Después de todo, para eso gastaron tanto dinero. Una vez allí, la pareja detecta que el sheriff que los llevó lejos del pueblo también presentó una falla, al igual que dos anfitriones más: uno que se salió del guion más de lo que tenía permitido y el otro, Peter Abernathy, padre de Dolores. Y ahí es donde el capítulo se puso excelente.

Cuando Peter Abernathy es revisado por el Doctor Ford (Anthony Hopkins) este, luego de varias pruebas, amenaza a su creador con la venganza luego de recitar Shakespeare. Ford descubre que con el nuevo código pueden acceder a registros de sus programaciones pasadas algo que preocupa a Bernard.

Acto seguido, es encerrado con más anfitriones desechados por fallas en un depósito de estos desnudos. Allí, promediando el capítulo, hubo actividad sospechosa, pero había sido el propio Ford charlando con una de sus creaciones más antiguas.

Mientras el test de Peter sucedía en una de las oficinas, Stubbs realiza el mismo chequeo con Dolores (Evan Rachel Wood) y allí se revela que Peter, luego de encontrar la foto de una mujer en una ciudad, decide desafiar su programación y le transmite su pesar. Stubbs, luego de una conversación con Dolores, le informa a una de sus secretarias (o eso parecía) que esta era la anfitriona más antigua del parque.

Spoiler Show #18