Llegó por fin el final de temporada de Vikings y la segunda tanda de capítulos dejó más de lo que esperábamos. Muchos combates, batallas, duelos entre hermanos, la muerte de Ragnar y la devoción y el control que la iglesia ejercía sobre los europeos en aquella época.
Mucho dato, mucho ritual vikingo reflejado en una serie que comenzó como una producción casual de History Channel y hoy es una de las ficciones más importantes de la televisión actual.
El final dejó las cosas bien en claro para la quinta temporada. Todavía sin fecha de estreno, la nueva gran incorporación es el actor Jonathan Rhys Meyers.
La victoria consumada
El último y más grande plan de Ragnar funcionó y su oportuna muerte gestada por el propio Rey vikingo rindió frutos. Cabe recordar que este se entregó a Ecbert y Aelle para que lo maten y así, Ivar y sus hermanos puedan reunir al más grande ejército de su raza.
Lo lograron. Primero derrotaron a Aelle y ahora, en este cumplidor final de temporada, al príncipe Aethelwulf. Sin embargo, este logró escapar y advertir a Ecbert. Sin embargo, y siempre tratando de ser más y mejor líder y estratega que su amigo y rival, Ragnar, Ecbert guardaba una última carta para su deceso.
¿Y ahora?
Luego de que el ejército de Wessex abandone el campo de batalla, el ejército de Bjorn y sus hermanos se acerca a su reinado. Ya sin la presencia de los lugartenientes que huyeron con el Rey Aethelwulf (sí, por fin dejó de ser príncipe), el saqueo y la destrucción se apoderan del lugar.
En ese momento, Helga pierde la vida a manos de su hija adoptiva, raptada en los primero capítulos por la propia esposa de Floki en sus viajes al mediterraneo con el ahora conde Rollo. Floki, desconsolado, decide alejarse de su pueblo y vagar por el mundo. ¿Será que abandonará a su ahijado?
En este contexto, Ecbert aparece frente a Bjorn con la misma estrategia que Ragnar cuando se apersonó en Wessex. Ya con el ex Rey preso, se abren las negociaciones para decidir su destino.
Otro engaño de Ecbert
Ya sin el título de Rey, Ecbert les ofrece a los hijos de Ragnar un título legal sobre esas Tierras y firmadas por él mismo. Estos no tienen noción de la situación actual, ya que Ecbert dejó la corono minutos antes de la llegada de los vikingos.
Con este nuevo engaño, Ecbert le ofrece las tierras a cambio de elegir cómo morir. Discusión de ambos lados, Ivar quiere matarlo si o si. Bjorn, sin embargo, piensa que puede servir como rehén. Sin embargo, la muerte de Ecbert fue más liviana de lo que se esperaba.
A partir de ahora, los vikings poseen las preciadas tierras inglesas que tanto deseaba Ragnar. No así la unidad de su pueblo.
La familia finalmente se quebró
“Lo único que nos mantenía unidos era la venganza de nuestro padre”, aseguró Bjorn en pleno festejo. Y cuánta razón. En los últimos minutos de la temporada, Bjorn aseguró que no se quedará en Wessex, sino que seguirá conquistando el mediterraneo. Ivar, por su parte, no se conforma con lo conseguido y desea continuar por toda europa y rechaza la vida de agricultor.
La discusión continúa. Fuego cruzado entre hermanos hasta que se reaviva una rivalidad tan fuerte como la historia vikinga: la riña entre Sigurd y Ivar. Con opiniones totalmente diferentes, los dos más jóvenes hijos de Aslaug y Ragnar, terminan con la discusión cuando el menor responde a las acusaciones con un hachazo en el medio del abdomen de su hermano. Así es como Ivar, por fin, revela su lado más sádico y peligroso.
Algo se quebró en la familia. ¿Y ahora?
¿Qué se sabe de la quinta temporada?
Todavía no se sabe la fecha de estreno, pero sí conocemos al supuesto nuevo enemigo: Bishop Heahmund, un obispo medieval, interpretado por Jonathan Rhys Meyers. Luego de la partida de casi todo el elenco de los que iniciaron la serie, el reconocido actor llega para sumarse a la quinta temporada.