I Surrender

¡Por fin!, estamos presentes al gran Bryan Mills que conocemos de las películas, ese temerario que no le importa nada por lograr el objetivo.

Comienza la cacería de Mejía quien escapo con Asha, pero para suerte de nosotros los televidentes, vemos a Bryan, nuestro Bryan, hablando y dirigiendose a su novia, tal como lo conocemos.

Sé que está ahí contigo.
Sé que puede oírme.
Necesito que escuches atentamente.
Estoy llegando.
Te encontraré
y lo encontraré
y ya no hay nada que él
o cualquier otra persona
puedan hacer para detenerme.
Nada.

— Bryan Mills

Por el momento se encuentra embarcado sólo en esta persecusión, pero no tarda mucho el equipo en dar con él. Aunque desobede el desistir la búsqueda, son sus compañeros que deciden ayudarlo a pesar de las cuestiones que puede presentar Christina.

Aquí es donde se pone interesante, la misión de rescatar a Asha, es en la mismisima mansión de Mejía que esta custodiada no sólo por sus hombres sino por la policía local.

Luego de persuadir un par de vigiladores, el equipo se adentra, pero, el malhechor se escapa con la joven y al encontrarse con su archirrival, no sólo lo amenaza sino que le corta un poco el cuello a la muchacha para poder seguir escapando. Lo que no cuenta es que en el parque se encontraba Christina junto a militares para detenerlo. Bryan llega luego y es ordenado a que deje su arma, pero es tanta la bronca que posee que le pega un tiro directo en la frente y las fuerzas de seguridad le disparan a nuestro héroe.

Todos lo creen muerto, lo que no saben es que se encuentra encerrado, vaya en qué lugar.

Spoiler Show #18