Estamos aquí nuevamente frente a una serie que proviene de una película, más bien de la trilogía famosa Taken (Búsqueda implacable) protagonizada por Liam Neeson el famoso experto en tácticas militares (por su pasado como tal), aquí Bryan Mills es interpretado por Clive Standen (Rollo en Vikings).
En esta ocasión la serie nos contara en modo de precuela, como nuestro protagonista es contratado por una agencia gubernamental para que trabaje con ellos, antes de conocer a su esposa y tenga a su famosa hija.
En este primer episodio ya vamos conociendo las destrezas de Bryan; en un tren viajando acompañado de su hermana, se percata que hay ciertos sospechosos viajando en el mismo vagón.
Resulto ser una encrucijada entre un narcotraficante y un agente de la DEA, pero claro que él no lo sabía y su olfato lo llevo a enfrentar el riesgo frente a todos los presentes, deteniendo al malhechor pero con el sabor amargo de perder a su hermana en dicho enfrentamiento.
Esto llamó la atención de la CIA por el despliegue que realizo en las maniobras.
Su vida ahora corre riesgo, continuamente, desbaratando un ataque a su propia casa, luego se contacta con un viejo conocido, para solicitarle ayuda, pero resulto ser un traidor; ya era demasiado cuando lo descubrió.
Para suerte de él en el velatorio de su hermana, pero sin conocimiento del mismo, la CIA había interceptado su celular, conociendo todos sus pasos. Con un gran despliegue llego al momento justo de ser aniquilado.
En el hospital la carta de presentación fue diferente, aquí la agente Christina Hart (Jennifer Beals) venia acompañada de un pedido de reclutamiento a la agencia.