Magic To Make The Sanest Man Go Mad

El séptimo episodio de Star Trek: Discovery es, tal vez, el más entretenido hasta ahora de la serie. La historia comienza con Michael Burnham realizando una entrada en su bitácora personal, donde expone cómo lentamente va hallando su lugar dentro de la U.S.S. Discovery y entre sus compañeros, especialmente con Tilly y con Ash Tyler, asumiendo que este último le resulta muy interesante. 

En la nave, mientras tanto, se realiza una fiesta. El personal se encuentra distendiéndose. Tilly presiona a Michael para que avance con Tyler, pero cuando él se acerca a conversar con ella, ambos son llamados al puente de control. En el camino, se chocan (literalmente) con el Teniente Stamets, quien continúa desarrollando una personalidad mucho más afable desde que combinó su ADN con el del tardígrado.

Ya en el puente de control, se descubre que la U.S.S. Discovery se ha topado con un gormagander, una suerte de ballena espacial en peligro de extinción. Debido a ésto, se ven obligados a teletransportarla a la nave para llevarla a un santuario. Pero la ballena espacial trae una sorpresa en su interior: Harry Mudd

El compañero de celda de Lorca y Tyler ha vuelto para vengarse. Provisto de un cristal con capacidades especiales, Mudd ha atrapado a la U.S.S. Discovery en un loop temporal de 30 minutos, con el objetivo de aprender todos sus secretos, en especial los referidos al sistema de propulsión de esporas, para así poder vendérselos a los klingon y hacerse con una fortuna; además de lograr que la Flota Estelar pierda la guerra. 

Pero Mudd no cuenta con un elemento: el Teniente Stamets. Desde que ha incorporado el ADN del tardígrado al suyo, Stamets vive, no sólo una faceta nueva de su personalidad, sino en una línea espacio temporal alternativa, siendo el único capaz de reconocer el loop en el que se encuentran encerrados. Sin embargo, Stamets sabe bien que solo no podrá con Mudd, además de que debe protegerse porque él es el elemento que le falta en el sistema de propulsión de esporas a Harry para poder venderlo. Por ésto, busca ayuda en Burnham y Tyler.

En un principio, ninguno de los dos le cree, pero luego Stamets le pide a Burnham que le cuente un secreto para que, en la próxima repetición, él pueda probar que tuvieron esa conversación e inmediatamente ella confíe en él. Burnham le susurra algo al oído y Stamets, con una mirada compasiva, le dice que lo siente.

En la siguiente repetición nos enteramos que el secreto de Burnham es que nunca ha estado enamorada. Stamets la alienta a que aproveche su relación con Tyler para salvar el día, ya que es evidente que ambos se gustan. Burnham, contrariada, le explica que no sabe cómo acercarse.

En una de las escenas quizás más bellas que Star Trek: Discovery nos ha ofrecido hasta ahora, Stamets le enseña a bailar a Burnham en los pasillos de la nave, mientras le aconseja que utilice la honestidad como piedra fundamental para su relación con Ash.

Una nueva repetición comienza y Burnham va por Tyler. Mientras tanto, Mudd continúa su búsqueda desesperada, asesinando en cada tiempo a distintos personajes de la tripulación (a Lorca, por ejemplo, confiesa haberlo matado ya más de 50 veces). Burnham logra ganarse la confianza de Ash mientras bailan en la fiesta, quien, además de creerle, aprovecha para besarla. 

A pesar de que les lleva varios intentos, el power trío Stamets- Burnham – Tyler logra descubrir el cristal secreto de Mudd y estafar al estafador. Utilizando sus amplios conocimientos de los sistemas de la U.S.S. Discovery, logran acceder a los archivos de la nave, donde aprenden que la supuesta trágica historia de amor entre Mudd y Stella es en realidad una estafa más de Harry. Mudd, en lugar de casarse con ella, huyó con su dote, por lo que su padre (el de Stella) había puesto una recompensa sobre su cabeza.

Así, haciéndole creer a Mudd que estaba comunicándose con los klingon, lo hacen develar su paradero a Stella y su padre, quienes vienen a buscarlo y prometen no dejarlo escapar de nuevo. A pesar de su carrera de estafador, Stella está enamorada de Mudd y lo quiere a su lado.

Al finalizar el episodio, Tyler y Burnham conversan en el ascensor acerca de lo que Stamets les ha contado de lo sucedido. Burnham reconoce que le es muy difícil relacionarse con otros y entender lo que está sintiendo. Tyler, sin embargo, le responde que no se preocupe, que él no planea irse a ningún lado. Lo único que Ash lamenta es no recordar su primer beso. 

El séptimo episodio nos ha permitido entender mejor las personalidades de los personajes, permitiéndonos profundizar en sus relaciones, sus deseos y sus temores. Por ésto, Magic To Make The Sanest Man Go Mad es, hasta ahora, mi episodio favorito de la temporada.

Spoiler Show #18