The Butcher’s Knife Cares Not For The Lamb’s Cry

El tercer episodio de Star Trek: Discovery inicia con la creación del nuevo uniforme de Michael Burnham. Despojada de su rango, es asignada, como ya era previsto, a la división de ciencias de la U.S.S. Discovery. Mientras Michael se contempla en su nuevo uniforme, Tilly ingresa a la habitación que comparten y le entrega un paquete que llegó para ella. El paquete es, nada más y nada menos, que el testamento de la capitana Philippa Georgiou. Culposa, Michael no se anima a abrirlo y lo esconde bajo la cama. En ese preciso momento, es llamada al puente de la nave.

En su viaje al puente, se encuentra con Saru, quien está visiblemente agitado por la presencia de Michael en la nave. A pesar de que en el episodio anterior, Saru la había tratado con dulzura y la había considerado un recurso valioso para la Flota Estelar, no está convencido de que la permanencia de Burnham sea lo mejor. Además, indica que sus pasadas palabras sólo fueron un acto de educación en el momento de la despedida.

En el puente, el Capitán Lorca está llevando a cabo una simulación de ataque con naves klingon, pero su tripulación lo desilusiona. No están preparados para la batalla. Lorca le indica a Saru que continúen con las simulaciones, mientras él se retira con Michael hacia una habitación donde el Capitán colecciona elementos de guerra. 

Es en esta habitación también donde, en una suerte de jaula, Lorca mantiene a la bestia que capturaron en la nave Glenn. La misión de Burnham será descubrir cómo el alienígena capturado, desconocido hasta el momento, logró destruir a los klingon que intentaron saquear la U.S.S. Glenn y tratar de convertirlo en un arma.

Mientras tanto, los sobrevivientes klingon de la batalla contra la U.S.S. Shenzhou continúan en su nave, pero ésta está en ruinas y no tienen alimentos. No saben cómo poner a funcionar de nuevo su nave, ya que necesitan un procesador de dilitio para hacerlo y no lo encuentran por ningún lado. Voq, el seguidor de T’Kuvma que fue ungido por éste para continuar su misión, se niega a obtener el dilitio de los restos de la U.S.S. Shenzhou, ya que, como sabemos, para los klingon lo principal es permanecer puros. Sin embargo, L’Rell, una klingon de mayor estirpe que él (pero también perteneciente, por parte de madre, a la tribu Mokai, despreciados por los klingon), lo termina convenciendo. 

Además, develan que se han devorado el cadáver de Philippa, horrorizándonos a todos, pero abriendo así la puerta para imaginar que pueden mezclar sus recursos con los que hayan quedado en la U.S.S. Shenzhou.

De vuelta en la U.S.S. Discovery, Burnham recibe la compañía de la Jefe de Seguridad, quien debe ayudarla en el proyecto de convertir a la bestia que recuperaron de la nave Glenn en un arma. La Jefe de Seguridad, por supuesto, trata al monstruo como un asesino, pero Burnham no está tan convencida, ya que la bestia es muy similar a un animal microscópico que habita en las aguas de la Tierra.

Burnham descubre que el animal se había colado en la U.S.S. Glenn, y nada en su fisiología sugiere que sea violento. Sin embargo, la Jefe de Seguridad le advierte que ésto a Lorca no le va a importar, ya que él sólo está interesado en cumplir sus objetivos de guerra.

Mientras tanto, Lorca recibe una llamada de la nueva Almirante de la Flota Estelar, quien le pide que auxilien al planeta Corvan 2, donde se encuentran la mayor parte de las minas de dilitio de la Flota (fundamental, como ya sabemos por los problemas de la nave klingon, para que las naves funcionen), que está siendo brutalmente atacado por los klingon. 

A pesar de que Lorca sabe que la propulsión por esporas todavía no está terminada, le dice a la Almirante que ellos se ocuparán de rescatar a Corvan 2.

Stamets, sin embargo, no está tan seguro de que el salto vaya a funcionar. A pesar de que sabe exactamente por qué fracasó la U.S.S. Glenn, no logra hacer funcionar su propio sistema, porque parecería que le faltan partes. Una especie de super computadora que los ayudaría a llegar a destino sanos y salvos.

La presión de perder Corvan 2 lleva a acelerar los procesos, y Stamets promete intentar hacer un salto.

En la nave sarcófago de los klingon, Voq recibe la visita de Kol, aquel miembro de una de las 24 casas que no había mostrado demasiado respeto hacia T’Kuvma. Sin embargo, parece haber venido ha disculparse, aunque es evidente que lo que le importa es la tecnología de invisibilidad que la nave tiene, lo que los ayudaría a ganar la guerra contra la Flota Estelar. Voq, por su lado, sostiene que lo que pertenece a la nave de T’Kuvma, también pertenece a todos los otros klingon.

La U.S.S. Discovery se prepara para su primer salto con la tecnología de esporas. Burnham detecta que la bestia empieza a alterarse. El primer salto es un fracaso, ya que no llegan a Corvan 2 sino una especie de sol que los atrae en su órbita gravitacional. 

En el error, Stamets termina herido, y las maniobras de Lorca con la nave logran salvar a toda la tripulación.

Burnahm le informa a la Jefe de Seguridad lo que ha visto en el animal que tienen atrapado, pero ésta no se impresiona. No le importa cómo se sienta el animal, sino cómo utilizarlo para la guerra. Esta codicia es la que la lleva a abrir la jaula y amenazar a la bestia para intentar cortarle una de sus garras para poder investigarla.

Por supuesto, el animal no reacciona bien, como Burnham había anticipado. Es imposible sedarlo y ante la agresividad de la Jefe de Seguridad, ataca. Burnham utiliza su punto débil: la iluminación, y con eso lo obliga a retirarse al fondo de la jaula donde estaba guardado. Sin embargo, la Jefe de Seguridad ha muerto en sus garras. Lorca presiona a Burnham para que esta muerte no sea en vano.

Mientras tanto, L’Rell y Voq se adentran en la abandonada U.S.S. Shenzhou para tomar el procesador de dilitio. Además, afianzan su relación. Sin embargo, cuando vuelven, Kol ha tomado el control de la nave sarcófago, simplemente dándole de comer a todos los que allí estaban desesperados. Voq quiere resistirse, pero L’Rell le entrega el procesador a Kol. Kol, envalentonado, quiere matar a Voq, pero L’Rell lo detiene y le propone enviarlo nuevamente a la U.S.S. Shenzhou a morir abandonado. Por supuesto, esto es una trampa. L’Rell quiere salvar a Voq para luego poder enviarlo con su familia Mokai para poder planear su venganza. 

En la U.S.S. Discovery, Burnham utiliza a Saru para demostrar que la bestia a la que todos temen sólo reacciona ante aquellos a los que considera una amenaza. Por supuesto, Michael aprovecha y le dice a Saru todo lo que quiere oír de ella, sólo para después demostrarle que era mentira, como él hizo con ella previamente.

Continuando con sus teorías, Burnham le pide a Tilly que le traiga esporas para comprobar que lo que en realidad estaba buscando la bestia era ésto. Valiente, Burnham abre la jaula y le entrega las esporas al animal. El animal reacciona con amabilidad, fascinado por las esporas. Tilly observa maravillada.

Burnham lleva sus resultados a Stamets. Parece ser que la criatura se coló en la U.S.S. Glenn siguiendo los hongos que crean las esporas. Una vez allí, los científicos a bordo de la Glenn lo utilizaron para que guiara la navegación, al descubrir el don que tiene para comunicarse con las esporas. Stamets está fascinado. Cuando llevan a la bestia al bosque a bordo de la U.S.S. Discovery confirman las teorías de Burnahm.

Stamets conecta al animal al compartimiento de esporas y así logran llevar a Corvan 2, donde con algunas maniobras bien arriesgadas del genio guerrero de Lorca, destruyen a los klingon que asediaban a los miembros de la Flota Estelar

Burnham, sin embargo, se da cuenta de que el animal (llamado finalmente tardígrado) sufre al ser utilizado para estos fines. Una vez terminada la batalla, va a verlo a su jaula, con esporas como premio, pero el nuevo alienígena casi no responde. Michael está lejos de sentirse bien con sus acciones.

En su habitación, Tilly felicita a Burnham y la alienta a que vea, por fin, el testamento de Philippa. En éste, la difunta capitana, se muestra orgullosa de Michael y le deja en herencia un objeto que perteneció a su familia por generaciones (un telescopio), así como también le instruye que debe cuidar, no sólo de ella, sino también de aquellos que están bajo su cuidado, lo que, probablemente, traerá problemas en los próximos episodios, porque Michael seguramente no estará dispuesta a seguir haciendo sufrir al tardígrado.

 

Spoiler Show #18