Luego del episodio número dos, Star Trek: Discovery nos había dejado a todos con el corazón en la boca. ¿Cómo es eso que nuestra capitana protagonista murió y nuestra número uno está sentenciada a cadena perpetua?
Tuvimos que esperar una semana, pero el episodio tres llegó y yo todavía no puedo creer que tenemos una nueva historia de Star Trek ante nuestros ojos.
El capítulo comienza con nuestra condenada Michael Burnham en una pequeña nave, junto con otros prisioneros (claramente, no miembros de la Flota Estelar como ella, sino criminales comunes y silvestres), rumbo a su destino tras las rejas. Claramente, nadie es fanático de Michael, la primera amotinada de la Flota Estelar.
La pequeña nave se encuentra con un inconveniente: una suerte de esporas aparecen en el exterior, amenazando con comerse todos los circuitos eléctricos. La piloto de la nave sale a intentar solucionar el problema, pero debido a una falla, los prisioneros la ven flotar hacia el espacio. Están solos en ésto. Michael les explica cuán cerca están de la muerte, ya sea por falta de oxígeno o por congelarse hasta la muerte, pero mientras el pánico se extendía entre sus compañeros de viaje, hace su aparición la estrella de la serie: la U.S.S. Discovery.
La U.S.S. Discovery los atrae hacia sí, salvándoles la vida. Una vez arriba, son recibidos por la Jefe de Seguridad. La nave se ve reluciente, como nueva. Los prisioneros intentan adivinar a qué se dedica la U.S.S. Discovery, ya que a primera vista parece una nave científica. Sin embargo, algunas placas de los tripulantes a bordo son desconocidas para ellos.
Una vez en el comedor, a donde los llevan para ser alimentados, Burnham comienza a cruzarse con compañeros pasados. Kayla está allí. El encuentro es incómodo, y luego de cruzar unas miradas, ambas se separan sin decirse una palabra.
Las cosas no van bien para Michael: sus ex compañeros de la Flota Estelar no la quieren, pero tampoco es una criminal como sus compañeros de viaje. En seguida, éstos se tornan violentos con ella, pero no tienen chances de ganarle: Burnham apela a sus artes marciales vulcanas y los derrota fácilmente.
En el preciso momento de la pelea, la Jefe de Seguridad aparece y le informa a Michael que el Capitán de la U.S.S. Discovery ha solicitado verla. Siguiéndola, Burnham llega al mando, donde se encuentra nada más y nada menos que con Saru, quien es el Primer Comandante. Intercambia nuevamente miradas incómodas, y continúa su camino.
Las puertas se abren y, aunque ella ingresa, la Jefe de Seguridad se queda afuera. Entre luces tenues, podemos ver la figura de un hombre, que habla del espacio y de heridas de guerra. Es el Capitán Gabriel Lorca.Burnham no está para rodeos. Le pregunta directamente qué es lo que ella hace en su nave, ya que sabe que fue transferida de la prisión donde estaba cumpliendo su sentencia por algún motivo. Sin embargo, el Capitán no se hace cargo de la velada acusación.
Lorca le indica a Burnham que sabe que no puede ponerla nuevamente con los prisioneros, porque eventualmente terminará con algún muerto y no puede perder el tiempo en esas distracciones. Por lo tanto, como ella es un ex agente de la Flota Estelar y ha sido entrenada, la pondrá a trabajar. A pesar de que Michael se niega, el Capitán Lorca le indica que sus deseos no son particularmente relevantes para él, por lo que deberá trabajar mientras esté a bordo, quiera o no.
Una vez en su habitación, Michael conoce a la extrañísima SylviaTilly, quien primero está muy emocionada de tener una compañera de cuarto, pero luego, al darse cuenta de quién se trata, deja de estarlo. En el preciso momento en el que Sylvia se da cuenta de quién es Michael, una alarma suena, anunciando una “Alerta Negra”. Michael le pide explicaciones a Sylvia, pero esta se niega a dárselas y se acuesta dándole la espalda.
Unas pequeñas figuras empiezan a aparecer en la habitación, pero cuando Michael se acerca a mirarlas, se transforman en agua.
A la mañana siguiente, Saru va a buscar a Burnham a su habitación para guiarla hacia su puesto de trabajo. Aunque el día anterior todo fue incómodo, en este momento Saru no parece guardarle ningún rencor a Michael y su conversación a través de los pasillos de la U.S.S. Discovery es amena. Al llegar a Ingeniería, donde Burnham deberá trabajar, ella decide que es momento de pedirle disculpas por lo sucedido en la batalla de las estrellas binarias. Saru cree en sus disculpas, pero también está seguro de que Michael es peligrosa. Ella le asegura que lo único que desea es continuar con su condena, y que mientras esté a bordo de la U.S.S. Discovery, no traerá problemas.
Una vez en ingeniería, el ambiente no deja de ser hostil para Burnham. Nadie le explica nada. Cuando pregunta por el Teniente Stamets, le indican que se encuentra en un área clasificada. Burnham dice que la FlotaEstelar no mantiene las partes científicas clasificadas, pero la única respuesta que consigue es: “Esto es la Discovery“. Finalmente, mientras espera al Teniente, Michael intenta acercarse a un terminal para poner manos a la obra, pero su compañera de cuarto, Sylvia, la echa diciéndole que ese terminal ya está asignado a alguien más.
Finalmente, el teniente Stamets, a cargo de Ingeniería, hace su aparición. El intercambio entre ellos no es agradable. Stamets esperaba un vulcano, y a Burnham le cuesta dar explicaciones. El teniente, sin embargo, no tiene paciencia. Le entrega unos códigos para que se ponga a trabajar donde desee, lejos de él. Y le indica, casi sin querer, que nadie tiene un lugar asignado, revelando la traición de Sylvia.
Burnham trabaja duro. Todo el personal de ingeniería va y viene, mientras ella sigue analizando los códigos que Stamets le entregó. Mientras tanto, éste sostiene una llamada extraña y científica con otro hombre, quien enseguida le advierte que tiene un mirón. El mirón es claramente Michael, quien está parada detrás de él para pedirle explicaciones acerca de lo que le dio para trabajar. Obviamente, Stamets se niega, pero eso no detiene a Michael para mostrarle los errores que han cometido en el código que le han entregado. Una vez visto esto, Stamets le dice que se vaya, no sin antes entrar al laboratorio clasificado mediante su “huella de aliento”. Sí, el Teniente debe respirar en un escáner para poder acceder.
Las escasas explicaciones que ha recibido, no dejan tranquila a MichaelBurnahm, quien idea un plan para ingresar al laboratorio secreto. De vuelta en su habitación, se roba un poco de saliva de su babeante y dormida compañera de cuarto para, luego, con ayuda de un vaporizador, transformarla en una huella de aliento que le permita ingresar a la zona restringida.
En la zona restringida, Burnham encuentra una suerte de plantación, bellísimo a la vista y con miles de esporas sobrevolando.
A continuación, nos enteramos que la nave Glenn, en la que se encontraba el amigo de Stamets, ha tenido un incidente y que toda la tripulación se ha perdido. Lorca ordena una expedición a la U.S.S. Glenn para recuperar todo lo posible de la investigación que ambas naves están llevando a cabo, así como también exige que Michael vaya con ellos. Stamets se niega, pero Lorca no le deja opción, además de pedir la opinión de Saru, quien dice que Burnham es el miembro de una tripulación más inteligente que ha conocido.
Así, SylviaTilly, Stamets, la Jefe de Seguridad junto con otro miembro claramente de esta división de la nave y Michael, se dirigen a la nave Glenn. Durante el viaje, Tilly se disculpa por tratar mal a Michael, mientras que Stamets, quien se encuentra muy compungido por la pérdida de su compañero, explota contra Burnham diciéndole que antes de que ella iniciara la guerra con los klingon, ellos podían trabajar libremente, juntos, en un laboratorio, explorando los límites donde la física y la química se transforman en la misma cosa. Pero que desde que estaban en guerra, la FlotaEstelar los había reclutado y puesto a trabajar por separado para obtener resultados más rápido, lo que había terminado con la muerte de su amigo.
Por supuesto, adentro de la U.S.S. Glenn todo es bastante tétrico. No hay electricidad y cuerpos mutilados se hallan desparramados por los pasillos. En la oscuridad, algo se mueve. Además, encuentran los restos de guerreros klingon, también masacrados, pero no de la misma forma que los pasajeros de la FlotaEstelar.
Mientras intentan llegar a Ingeniería, todos son conscientes de que algo los está persiguiendo. Un klingon aparece pidiendo silencio, pero en seguida es arrastrado por una bestia hacia la oscuridad.
Todos corren hacia Ingeniería, mientras la bestia los persigue. En la puerta del lugar, por supuesto, el agente de Seguridad que los acompañaba, es capturado por la bestia. Stamets cierra la puerta y empieza a pedirle a sus acompañantes que intenten recuperar todo lo que puedan de los datos de la nave y la investigación llevada a cabo. La bestia, mientras tanto, arremete contra la puerta, amenazando con destrozarla en poco tiempo.
Tilly y Stamets recolectan todo lo que pueden del lugar, mientras la Jefe de Seguridad y Michael intentan abrir una puerta para huir del lugar antes de que la bestia venga por ellos. La puerta está atascada. La Jefe de Seguridad intenta destrozarla con su arma, pero sabe que no lo logrará a tiempo.
Michael tiene un plan: ayudada por un arma que Stamets le da, distraerá a la bestia, llevándola por las tuberías, mientras el resto de sus compañeros de misión escapan por la puerta que la Jefe de Seguridad está abriendo.
El plan surte efecto. La bestia persigue a Michael por las tuberías, mientras ella va repitiendo cual mantra fragmentos de AliciaenelPaísde las Maravillas. Sus profundos conocimientos acerca de la arquitectura de las naves de la FlotaEstelar la ayudan a guiarse hasta un punto donde, a pesar de tener a la bestia mordiéndole los talones, logra ingresar a la nave por una escotilla superior y escapar con los otros tripulantes, dejando a la bestia atrás.
De vuelta en la U.S.S. Discovery, Lorca le ofrece formar parte de su misión. Burnham se niega, porque no termina de entender para qué la quiere. Hasta ahora, ha podido descubrir que a bordo de la nave se está desarrollando una suerte de arma biológica, basada en esporas, y cree que el motivo por el que Lorca quiere que ella forme parte de su investigación es porque ha sido temeraria anteriormente, cuando era comandante de la U.S.S. Shenzhou, poniendo en riesgo la vida de sus compañeros.
Pero Lorca la muestra lo equivocada que está, revelándole cuál es la investigación tan secreta que se lleva a cabo en la U.S.S.Discovery: el objetivo final de la misión científica es descubrir una nueva forma más veloz de viajar en el espacio. Por supuesto, será una herramienta fundamental para ganar la guerra con los klingon, pero también para seguir expandiendo el territorio de la FlotaEstelar. Lorca le dice que la eligió no porque sea temeraria, sino por su capacidad de ver lo que otros no, como sucedió con el ataque de los klingon.
Convencida, Michael se queda en la U.S.S.Discovery y empieza a socializar con Tilly. Y mientras tanto, Lorca destruye lo que quedaba de la U.S.S. Glenn, mientras habla con la Jefe de Seguridad acerca de algo que le trajeron a bordo. Obviamente, es la bestia, a quien han encerrado en un calabozo. Si hasta hace unos minutos confiábamos en Lorca, esta confianza empieza a fallar. ¿Qué esconde este misterioso capitán? Necesitaremos más episodios para averiguarlo.
Ana Serradilla, Fer Gay y Erik Quiroga en Spoiler Show con Rana Fonk.
En este programa nos visitan Ana Serradilla que viene a contarnos todo sobre la película 'No Dejes a los Niños Solos'. También nos visita el conductor de Radio, TV y Podcast, Fer Gay y el creador de contenidos, Erik Quiroga y mucho más.