Battle at the Binary Stars

El primer episodio de Star Trek: Discovery terminó en un punto álgido. El motín de Burnham y la aparición de las 24 naves klingon listas para la batalla. Sin embargo, el episodio número dos arranca con un flashback, que nos muestra la llegada de Michael Burnham a la nave de Philippa Georgiou, la U.S.S. Shenzhou, de la mano del vulcano Sarek

A pesar de ser humana, en ese entonces, la después comandante Burnham es prácticamente vulcana. Su atuendo, su corte de cabello, pero sobre todo su actitud distante y su carencia de tacto. También nos enteramos de que la nave U.S.S Shazhou es una nave antigua, que utiliza algunos recursos que los vulcanos, por ejemplo, ya han dejado de utilizar.

Otra cosa que podemos apreciar es que, a pesar del poco tacto que los vulcanos han inculcado en Burnham, respeta mucho a Philippa, así como también Philippa la respeta a ella.

De vuelta al presente, Philippa está apuntando con un arma a Burnham por su intento de motín, pero también está tratando de lidiar con la aparición de las naves klingon. Como primera acción, decide que Michael debe ir al calabozo por haberse amotinado. 

Mientras tanto, los klingon representantes de las 24 naves se comunican con la de T’Kuvma, pero claramente no están contentos con haber sido llamados por este último. Parece ser que T’Kuvma no es parte del consejo general de los klingon y que, además, en su nave, alberga a todos los klingon que son marginados por los demás. Sin embargo, T’Kuvma está seguro de que es él quien va a llevar a la raza klingon hacia su resurgimiento. Además, bajo su brazo tiene el logro de haber creado una forma de ocultar las naves sin que la Flota Estelar pueda encontrarlos.

Algunos representantes del consejo klingon están intrigados, por lo que están dispuestos a escuchar más a T’Kuvma. T’Kuvma quiere salvar la pureza de la raza klingon y no está dispuesto a formar parte de la Flota Estelar, donde todas las razas se mezclan. Quienes lo escuchan, no están convencidos de la amenaza, porque ante sí sólo pueden ver a la nave U.S.S. Shenzhou. Pero justo en ese momento, los refuerzos de la Flota Estelar hacen su aparición.

 

La capitana entra en comunicación con la nave klingon de T’Kuvma. Y a pesar de ser diplomática, les informa que se encuentran en territorio de la Flota Estelar y que sólo tienen dos opciones: irse o sentarse a conversar con ellos. Esa es la pieza que termina de detonar a los klingon, quienes se convencen de que el único camino es la guerra.

La U.S.S. Shenzhou es atacada fuertemente, pero los refuerzos de la Flota Estelar también empiezan a responder a los ataques klingon.

Mientras tanto, Burnham, que sigue prisionera, intenta enterarse qué es lo que está sucediendo, pero la computadora le niega el acceso a la información por su amotinamiento. En ese momento, un compañero confundido por las heridas que sufrió en el ataque, ingresa a donde está prisionera la comandante y le cuenta qué es lo que está sucediendo. 

En el medio de la conversación, la U.S.S. Shenzhou sufre un nuevo ataque y parte del casco es despedido, junto con el compañero que hablaba con Burnham, mientras ella queda, dentro del calabozo, inconsciente. 

En el estado de inconsciencia de Michael, nos adentramos en un nuevo flashback de su niñez con los vulcanos en el centro de aprendizaje, donde se encontraban bajo ataque y la pequeña estaba inconsciente también. Sarek, usando sus poderes telepáticos, la traen de nuevo a la realidad. Equivalentemente, Michael se despierta en el calabozo. Allí, se comunica mentalmente con Sarek, gracias a que, desde que usó sus poderes telepáticos en ella, siguen conectados. 

Sarek no viene a juzgar a Michael, sino sencillamente a incitarla a que salve su vida, porque es un recurso valioso que la Flota Estelar necesitará para enfrentar a los klingon. 

En el puente de la U.S.S. Shenzhou, los daños son masivos. Una nave klingon los persigue, listos para terminar con ellos. Pero no hace falta, el campo gravitacional de la galaxia de estrellas binarias empieza a absorber a la nave, llevándola a un choque inevitable contra los restos que flotan allí. 

Todo parece perdido. Pero justo en ese momento, la nave Europa, del Almirante de la Flota Estelar, aparece para salvarlos. El Almirante se comunica con T’Kuvma y acuerdan un alto el fuego. T’Kuvma promete un enviado para conversar con la Flota Estelar

Sin embargo, T’Kuvma no es un hombre de palabra. Utilizando su recurso de invisibilidad, embiste con toda su nave a la U.S.S. Europa, partiéndola literalmente al medio. Ante su inevitable destrucción, la nave del Almirante se autodestruye para, aunque sea, llevarse consigo una parte de los klingon. 

Luego de esto, T’Kuvma emite un comunicado, donde deja clarísimo que no tiene ningún deseo de paz para con la Flota Estelar.

 

Mientras tanto, Burnham utiliza toda su lógica vulcana para convencer a la computadora para que la saque del calabozo y la lance hacia otra parte de la nave, donde su supervivencia no esté amenazada.

En el puente, la capitana y Saru intentan idear un plan con el que puedan atacar a los klingon, a pesar de que la U.S.S. Shenzhou está devastada. Lo único que tienen son unos torpedos de fotones, que no pueden ser disparados desde la nave, pero sí enviados a través de algún tipo de transporte hacia la nave klingon y allí explotarlos para causarles algún daño. Sin embargo, hace falta que alguien se sacrifique, ya que no es posible hacer la detonación desde la nave, porque los transportes no tienen piloto automático. Philippa será quien se ponga en ese lugar.

Los klingon, mientras tanto, comienzan a recuperar sus muertos para que no queden flotando en el espacio. T’Kuvma será el encargado de llevar a cabo la ceremonia para cada uno de sus guerreros perdidos.

Ya libre, Burnham habla con su capitana. Le explica que si asesina a T’Kuvma lo convertirá en un mártir, fogueando la guerra contra los klingon a partir de su victimización. Pero, en cambio, si lo toma como prisionero de guerra, forzará el brazo klingon a dialogar con la Flota Estelar. Michael se ofrece a reemplazar a Philippa, para que ésta pueda capturar a T’Kuvma. Pero allí descubren que los klingon están juntando a sus muertos en el espacio y esos cuerpos son el transporte ideal para el torpedo.

Una vez que la explosión impactó la nave klingon, Philippa y Michael se transportan hacia ella para tratar de capturar a T’Kuvma. Ambas se ven envueltas en una lucha con este último y sus seguidores, lo que resulta en una herida de muerte para la capitana. Burnham, intentando salvarla, asesina también a T’Kuvma

Ante el peligro, Saru, desde la U.S.S. Shenzhou, transporta de nuevo a una iracunda Burnham, quien no es capaz de llevarse consigo el cuerpo de su capitana.

El episodio finaliza con el juicio a Burnham, quien es sentenciada a cadenas perpetua por su amotinamiento. 

Spoiler Show #18