Star Trek volvió. Para todos los fanáticos de esta saga, CBS junto con Netflix nos han traído nuevas esperanzas. El 24 de Septiembre de 2017 el primer episodio de Star Trek: Discovery salió al aire, y, como bonus, nos dieron también el segundo.
El primer episodio empieza con la familiar lengua klingon, en la boca de un personaje oscuro y fuerte, T’Kuvma, que intenta juntar a las 24 casas guerreras de esta raza para enfrentarse a la Flota Estelar bajo un solo lema: klingon hasta el fin.
Luego, vemos a la capitana Philippa Georgiou junto a su número uno, la comandante Michael Burnham en un planeta desértico, intentando restaurar el cauce de agua de un pozo antes de que las alcance una tormenta de arena que se cierne sobre ellas. La primera tarea, la de restaurar el agua, es sencilla, pero con la tormenta la comunicación para retornar a su nave, la U.S.S. Shenzhou, se complica. Sin embargo, la capita Georgiou tiene un as bajo su manga: emprende un recorrido con Burnham con el fin de dibujar en la arena la insignia de la Flota Estelar en grande, para que desde la nave puedan divisarlas e ir en su rescate.
Una vez en la U.S.S. Shenzhou nos enteramos que ahora se encuentran en una misión para reparar una central de comunicaciones que se encuentra en los límites del territorio de la Flota Estelar. La misma se encuentra averiada y queda aún por descubrir si fue a causa de un accidente o por obra de algún enemigo.
La central de comunicaciones se encuentra en una galaxia binaria, iluminada por dos soles, de muchísima belleza. Las primeras lecturas de los errores en la central, realizadas por el comandante Saru, un kelpien, indican que los daños no han sido naturales. A Burnham se le ocurre que, tal vez, el daño realizado a la central es, justamente, para atraer la atención de la Flota Estelar en estos confines del universo.
Confirmando esta idea, los sensores detectan un objeto extraño flotando en el punto ciego de la U.S.S. Shenzhou.
Utilizando un viejo telescopio, divisan un objeto imposible de identificar, pero no parecen ponerse de acuerdo en cuáles son sus objetivos. Al no ser capaces de observarlo desde la nave, Burnham se ofrece a ir con un traje de propulsores a investigarlo. Sin embargo, su misión tiene los minutos contados: en 19 minutos debe estar de vuelta en la nave, porque la radiación afectará terriblemente su ADN.
Una vez que sale al espacio exterior, Burnham se encuentra feliz, pero sus comunicaciones se ven interrumpidas por interferencia de la radiación. Sin embargo, Michael no se asusta. Sabe que todos sus datos serán grabados por la computadora. Volando sobre el objeto, descubre que es algo elaborado por la mano de alguna raza antigua, pero no descubre para qué está construido. Por esto, decide aterrizar sobre el objeto. Una vez allí, detecta movimiento y, cuando voltea, se encuentra con un guerrero klingon. Antes de siquiera poder presentarse, el guerrero la ataca y ella, utilizando sus propulsores, lo empuja y termina asesinándolo.
Los klingon no están felices. Guardan el cuerpo de su guerrero fallecido en el exoesqueleto de la nave (y allí descubrimos que la intrincada forma de la nave es precisamente por eso, porque almacena los cuerpos de miles de klingon).
Burnham, mientras tanto, flota a la deriva, inconsciente luego del enfrentamiento con el guerrero klingon. Su tiempo se está agotando. Sin embargo, antes de que ocurra la tragedia, la U.S.S. Shenzhou logra recapturarla y ponerla en la enfermería para que se recupere.
Allí, en un flashback, descubrimos que Burnham, a pesar de ser humana, ha sido criada por los vulcanos, particularmente por Sarek. Y que el encuentro que acabamos de ver no es el primero que ha tenido con los klingon. Claramente, de niña, la pequeña Michael ya estaba traumatizada por el horror de la guerra contra los klingon, lo que nos hace asumir que su hogar ha sido destruido por ellos.
Una vez que se despierta, Burnham sale corriendo, a pesar de que su tratamiento no está completado. Desesperada, le informa a su capitán acerca de la presencia de los klingon e instarla a establecer una alerta roja.
Todos temen que los klingon sean los responsables por los daños de la central de comunicaciones. A pesar de que nadie ha visto un klingon por siglos, Philippa le cree a Burnham. Decreta la alerta roja y apunta con sus cañones al objeto no identificado, como estrategia para forzar a salir a los klingon si es que se están ocultando en algún lugar. Así, de la nada, aparece una enorme nave klingon que jamás había sido detectada.
La U.S.S. Shenzhou avisa a la Flota Estelar e intenta comunicarse con la nave klingon, pero ellos no responden, mientras T’Kuvma intenta convencer a sus seguidores de que las 24 casas guerreras responderán a su llamado para enfrentar a la Flota Estelar, por el honor de la raza.
Saru, por su parte, desea que la U.S.S. Shenzhou se retire, porque presiente el peligro que los klingon representan.
En una comunicación con el Almirante de la Flota Estelar, éste les ordena tanto a la capitana como a Burnham que traten de mantener la diplomacia con los klingon, porque, a pesar de no ser parte de la Flota Estelar, la guerra con ellos siempre fue una guerra fría, sin enfrentamientos. Sin embargo, promete enviar refuerzos como prevención. Burnham, como soldado, sabe en sus entrañas que es sólo cuestión de tiempo hasta que los klingon ataquen.
Mientras tanto, los klingon encienden una suerte de faro que funciona como llamado a las otras naves, las otras 24 naves de las familias guerreras.
Burnham, al sospechar que se trata de este llamado, corre a llamar a su maestro Sarek. Durante esta comunicación, Sarek, vulcano, le inculca cómo los vulcanos han tratado con los klingon durante siglos: luego de que una vez los klingon le dispararan a una nave de los vulcanos, cada vez que volvían a encontrarse, los vulcanos disparaban primero. Ésto hizo que los klingon los respetaran, porque hablaba en su lengua: la violencia.
Sin embargo, cuando Burnham le comunica esta idea a la capitana, esta última no está para nada de acuerdo. La Flota Estelar no dispara primero. Su objetivo es la paz. Burnham se enoja, por lo que Philippa la lleva a su recámara, con el fin de calmarla, pero también, ponerla en su lugar.
Burnham, no conforme, utiliza su entrenamiento vulcano y deja inconsciente a Philippa. Toma el mando de la U.S.S. Shenzhou e intenta dar las órdenes para atacar a la nave klingon, pero Philippa se recupera pronto y ordena el encarcelamiento de Burnham por amotinarse. A la vez, las 24 naves klingon hacen su acto de presencia, dejando a la nave de la Flota Estelar en enorme desventaja.
Ana Serradilla, Fer Gay y Erik Quiroga en Spoiler Show con Rana Fonk.
En este programa nos visitan Ana Serradilla que viene a contarnos todo sobre la película 'No Dejes a los Niños Solos'. También nos visita el conductor de Radio, TV y Podcast, Fer Gay y el creador de contenidos, Erik Quiroga y mucho más.