Esta semana por fin llegamos al final de Sharp Objects, historia protagonizada por Amy Adams que ve a una reportera regresar a su pueblo natal para investigar unos asesinatos. Sin embargo, conforme fuimos testigos las últimas ocho semanas, en este caso venían incluidos un largo historial de relaciones tóxicas, misoginia, sexismo y violencia contra todos los involucrados. Cabe anotar que Gillian Flynn, autora de la novela y una de las guionistas de este último capítulo, escribió sorpresas para todos, incluso para aquellos que ya conocían el desenlace de la novela, dándole a la serie un final que si bien respeta el material original, logra modificarlo un poco en su adaptación para volverlo todavía más crudo.
Al inicio de “Milk”, Camille está dispuesta a desenmascarar a su madre como la asesina de Ann Nash, Natalie Keene y Marian Crellin. Para esto, Camille tiene que dejar que su madre la cuide y le suministre el mismo remedio que usó para matar a las tres chicas. Con el fin de que Amma tenga una oportunidad de escapar y buscar ayuda, Camille distrae a su madre obligándola a cuidarla (es decir, bebiendo voluntariamente el veneno que Adora prepara para sus víctimas). No obstante, cuando Camille le dice a Amma que busque a Richard y le explique lo que está pasando, su media hermana es incapaz de delatar a su madre. “Quiero ser una buena hija“, le explica Amma entre sollozos.
Cuando Camille confronta a su madre, Adora se ríe de su hija y le dice que sus teorías sobre la muerte de Marian son producto de la fiebre que tiene. Pero Camille insiste en la culpabilidad de su madre y Adora no tiene más remedio que seguirla medicando en contra de su voluntad. En este punto, Richard llega a la casa Preaker buscando a Camille, pero Alan le niega la entrada, diciéndole que su hija está muy enferma y no puede recibir visitas. En el baño, Camille escucha su única oportunidad de sobrevivir y trata de alcanzar a Richard antes de que se vaya, pero su cuerpo está demasiado débil para funcionar. Cuando por fin logra levantarse del piso, la protagonista sólo alcanza a llegar al cuarto de Adora antes de desvanecerse por completo.
Afortunadamente, la llamada que Camille realizó a su editor en el episodio anterior fue algo más que un cliffhanger ya que, en ese momento, Frank Curry llega a la casa Preaker con una flota de policías, quienes descubren a Camille al borde de la muerte. Mientras revisan la casa, los policías encuentran unas pinzas ensangrentadas que confirman la culpabilidad de Adora en lo que respecta a los asesinatos de Wind Gap. Tras esto, Richard Willis arresta a Adora enfrente de su esposo (quien también es un cómplice) y de un no tan sorprendido Vickery (quien sabía la verdad que ocultaba la matriarca Preaker, pero quien siempre se negó a aceptarlo).
Camille y Amma logran sobrevivir a su madre. En el hospital, mientras se recuperan de la medicina que Adora les dio, Richard aprovecha para disculparse con Camille por todo lo que sucedió (incluidos los insultos que le lanzó la semana pasada) y despedirse de ella para siempre. Los días pasan y Adora enfrenta a la justicia mientras Camille decide hacerse responsable de su media hermana.
A pesar del abuso que sufrió, Amma sigue extrañando a Adora y en una de las últimas escenas, Camille la lleva a visitar a su madre, quien finalmente está tras las rejas. Amma se muda con Camille a la ciudad y la reportera por fin entrega su último artículo sobre el caso Wind Gap. “En este momento, me inclino más por la generosidad“, escribe ella, explicando lo confundida que se siente porque no sabe si será un buen ejemplo para Amma. Frank está feliz al ver a Camille recuperada y ahora es turno de Camille de preguntarle a su editor cómo se encuentra. “Es muy molesto que te pregunten eso, ¿verdad?” bromea Camille.
Pero ésta no es una historia con finales felices, ¿cierto? No después de tanta violencia infligida en todos los personajes… Aunque todo parece ir viento en popa, Amma comienza a sentir celos de una chica de su edad que vive en su edificio y que comenta que quiere convertirse en periodista algún día. “¿Te gustaría que fuera una escritora como tú, Camille?” le pregunta Amma a su hermana, quien responde que eso no importa en absoluto.
Sin embargo, la respuesta siempre ha importado, al menos para Amma. Así como Adora estaba enferma por querer controlar a todos, Amma está enferma por querer ser el centro de atención todo el tiempo. En la última escena, Camille por fin arma las piezas de todo el rompecabezas al descubrir unos dientes en la casa de muñecas de Amma. Adora sí fue la asesina de Marian, pero Amma fue quien mató a Natalie Keene y a Ann Nash después de que las chicas le robaron la atención de Adora.
Amma sólo tiene una última petición para su hermana: “No le digas a mamá“.
En caso de que lo anterior no haya sido suficiente, durante los créditos podemos ver cómo Amma llevó a cabo los asesinatos con ayuda de sus amigas. Y no sólo eso, sino que su sed de atención ha cobrado una nueva víctima en Mae, su vecina y supuesta nueva mejor amiga. La última toma nos confirma lo que ya sabíamos, Amma era la mujer de blanco que algunos personajes aseguraban haber visto.
Amma Crellin resultó ser víctima y victimaria por igual.
Ana Serradilla, Fer Gay y Erik Quiroga en Spoiler Show con Rana Fonk.
En este programa nos visitan Ana Serradilla que viene a contarnos todo sobre la película 'No Dejes a los Niños Solos'. También nos visita el conductor de Radio, TV y Podcast, Fer Gay y el creador de contenidos, Erik Quiroga y mucho más.