Desde que Phil dejó el equipo, las cosas no andan tan bien para los roadies de Staton-House. Parte del equipamiento desapareció y el principal sospechoso es The Head And The Heart, la banda soporte, y todos parecen pensar que con Phil esto no hubiera pasado.
Mientras tanto, Bill se estresa por su nueva responsabilidad como líder (incluso busca los síntomas de un paro cardíaco y hace que una enfermera le chequee la presión sanguínea). Shelli insiste en que tiene que encarar a The Head And The Heart por la desaparición de los estuches, pero Bill cree que también podría haber sido Reg, porque no olvidemos que este hombre es el enemigo público número 1.
En Memphis, mientras se preparan para el próximo show de Staton-House, el equipo se viste con remeras que dicen “WWPD” (“What Would Phil Do” –“Qué Haría Phil”-), y eso no ayuda a Bill que tiene que guiar el círculo matutino y lo hace a través de un discurso sobre Elvis que no parece emocionar a nadie. En el medio, Shelli recibe un video que confirma que el culpable de la falta de equipamiento es, en efecto, The Head And The Heart. Bill los afronta y ellos deciden renunciar, lo cual deja al capitán con otro problema: ¿quién va a ser el telonero de Staton-House?
What Would Phil Do?


Reg sigue entre el equipo y en este capítulo anuncia que alguien más va a ser despedido, entonces necesita hablar con cada integrante de la familia de Staton-House para ver qué es lo que hacen exactamente y qué tan relevantes son. Como era de esperar, nadie se lo toma bien. La canción del día musicaliza mientras las cosas pasan, y en esta ocasión le tocó a “Ain’t nothin’ goin’ on but the rent”, de Gwen Guthrie.
Kelly Ann, reincorporada al equipo, recibe una tarea que no la satisface: es la encargada del teleprompter, la pantalla que tiene las letras de las canciones. Shelli la manda al hotel donde la banda descansa para hablar con uno de los integrantes, Christopher, y preguntarle qué temas van a tocar esa noche para tenerlos preparados. Pero entre Kelly Ann y el músico la conversación se torna extraña y ella confiesa que las cosas con Reg no van tan bien y luego entra a hablar de nimiedades que Christopher malinterpreta.

De vuelta en el estadio, Bill tiene una conversación con Phil por FaceTime. Phil, desde el más allá (es decir, desde los aposentos de los roadies de Taylor Swift), le informa a Bill que ya le consiguió un reemplazo para The Head And The Heart: Reignwolf. Shelli fue la responsable de que Phil ayudara, dado que su marido trabaja, también, con los swifties, y a Bill esto no le gusta nada.
Reg se acerca a Kelly Ann y le dice que se enteró que ella intentó, en su charla con Christopher, que lo despidieran, pero la joven se excusa cuando explica que él quiso entender lo que le dio la gana. En ese momento, Reg se sincera y le dice que las remeras de “WWPD” las hizo él, porque cree en que el equipo debería expresar sus frustraciones.
Para el final, Bill admite que él no puede llenar los zapatos de Phil. Pero eso no quiere decir que no tratará de hacer las cosas a su manera y con su estilo, para que siempre Staton-House Band esté en el escenario en tiempo y forma.