Lowkey Feeling Myself

La vuelta de Insecure es la representación de “la calma que precede a la guerra”, y en este caso termina mal entre Molly e Issa (otra vez).

El comienzo es un paneo en la semioscuridad por lo que fue (¿o será?) la fiesta barrial que la protagonista realizó. Todo se ve sombrío y abandonado, pero el desastre que presuponemos en realidad ocurrió en la relación con la abogada ya que la señorita Dee dice “ya no me meto con Molly“.

Inmediatamente nos transportamos a cuatro meses antes de la Block Party para ver a las chicas haciendo un resumen que nos sirva para ponernos al día: Issa no tiene novio ni trabajo, pero está a tiempo completo organizando el festejo con Condola, la amiga de Tiffany; Molly sigue peleada con Taurean en su trabajo y recuperó a Andrew; ya se denota la típica confusión de la chica Carter.

El llevar a cabo el masivo encuentro barrial significa mucho dinero y para eso hay que conseguir sponsors y, a tal fin, se hace un “mixer”. Lo que aparece para distorsionar la experiencia es que se destapa que Condola sale con el Lawrence de Issa. A partir de ahí la relación entra en terreno incómodo, amenazando con destruir todo por lo que venían trabajando. Dee toma las riendas, dando a entender su preocupación social por el cambio que Inglewood está teniendo y esta es una faceta más que novedosa para la televisión. En ese momento ocurre la que será la primera confrontación con Molly, ya que nuevamente empiezan a echarse en cara cómo llevan sus vidas y si están simulando mucho.

Agradecemos la aparición de Calvin, como el muy demostrativo amigo con derechos de Issa y la Kelli que todos amamos, dando los toques cómicos.

No solo la organización de la Block Party será el hilo conector de la temporada: los protagonistas ven un programa de televisión que investiga la desaparición o muerte de una tal “La Toya“, por lo que se lo escucha de fondo constantemente.

Una muy bien pensada patada inicial de misterio para una comedia social.

Spoiler Show #18