El capítulo arranca con un incómodo Robert, mientras trata de volver con una ex, que le dice que no hay chance alguna. Así que, en el segundo round, cree que la empleada de un Starbucks, al que suele asistir, tiene buenas vibras para con él… hasta que se entera de que ella está comprometida.
Mientras tanto, el abogado de Frances le hace notar que ella y su futuro ex están totalmente endeudados. La culpa la tiene Robert por haber hecho una serie de malas inversiones: compró casas, las refaccionó pero nunca las pudo vender. En el medio de la furia, Frances va a una de las propiedades de Robert y tira un ladrillo contra una ventana.
En el cumpleaños de Tom, se junta toda la familia. Ella está furiosa, él no tiene ninguna buena excusa. Y para peor, Frances ya sabe sobre el “Fun Space”, porque Diane le contó.
El abogado de Robert tiene otros planes para su cliente: no quiere que se preocupe por nada del divorcio. Tony le recomienda empezar crossfit, ir a broncearse, comprar viagra y conseguir muchas mujeres.
Max, el representante de Frances, tuvo un mini ACV que lo deja medio distraído. Ella se entera de esto justo antes de la primera reunión con Robert y Tony, que no sale del todo bien porque Max no envió ciertos papeles a Tony. Frances está preocupada pero su abogado le dice que todo fue una táctica para retrasar algunos trámites. ¿Será verdad o Max no está en sus cabales?
Para seguir con las instrucciones de Tony, Robert va al colegio, ve a Janice, una madre, y terminan en la cama. Cuando él lleva de vuelta a sus hijos a la casa de Frances, le dice a ella que necesita contarle algo. Frances le dice: “Te acostaste con alguien” y adivina que es Janice. Robert está desconcertado porque fue todo un paso poder estar con otra persona y le dice a su ex que no entiende cómo ella pudo tener una aventura con Julian.