Gustav

Resulta que el abogado que contrató Robert es medio inútil: nunca hizo divorcios. Encima de todo, la llama a Frances a la casa y ella, enojada, llama a su futuro ex marido para decirle: “Ya sé que tenés un abogado y ya sé que es un idiota”. Digamos que muy bien no se tomó la noticia.

Pero ella contraataca y va a lo de uno que le recomendó su amiga divorciada, Dallas, uno de los mejores. El nuevo abogado de Frances le dice que necesita saber todo lo que ella hizo, a lo que ella responde con un listado que va desde acostarse con Julian, hasta no haber nunca fingido un orgasmo con Robert, porque le gusta hacerlo sentir mal. Él le dice que mientras más información tenga, más fácil va a ser conseguirle lo que ella se merece: felicidad.

Pero no todo es tristeza en la vida de Frances. Por fin tiene las llaves de su nueva galería de arte. Y para mejorar las cosas, Diane tiene contactos de artistas y la lleva a una fiesta para conseguir contactos.

Mientras tanto, Robert insiste en el proyecto del “Fun space”. Lo invita a Nick a comer y le muestra una presentación hecha en la computadora. Pero su amigo no quiere saber nada con esto, así que aprovecha las circunstancias para hacer entrar en razón a Robert: lo mejor que le pasó en la vida es Frances, y si no va a arreglar las cosas con ella, entonces que se busque a un mejor abogado porque el que contrató ella es de los mejores.

Es así como Robert se deshace de su abogado y consigue al otro mejor. Tony Silvercreek llama a Frances a las 11:30 de la noche para intimidarla y decirle que sabe que estuvo afuera con sus amigas. Cuando corta, Dallas le dice que este también es de los mejores y Frances no entiende por qué no lo contrató ella entonces. La respuesta es simple: odia a las mujeres.

Spoiler Show #18