Luego de saber la verdadera historia, toda la familia se reúne en la mansión.
Madame X / Whistler’s Mother


Pero Brady debe llevarse al destacamento tanto a Madeline y Garreth. Este último tiene posibilidades de volver a la cárcel, por ello su hermana menor lo quiere ayudar a huir pero él no le hace caso, cree que no será necesario.

Por temor de estar al acecho de la ayudante del asesino serial, Alison contrata un servicio de monitoreo de alarmas, y se lleva la no noticia de que han encontrado la caja con las campanillas que su madre intentó esconder.

En el destacamento, por separado, tanto madre e hijo son interrogados para saber más sobre quién era el asesino. Para ello, por medio de un perito, hacen el croquis de su rostro pero no concuerdan entre los que ellos describen.

Ella logra volver a su casa y se encuentra con su hija muy enojada por el hallazgo y, como siempre, sigue inventando cosas para superar la situación: Alison ya no le cree.

Por miedo de que le suceda, Madeline utiliza la bóveda de su marido para esconder algo de dinero y su pasaporte.

Desahuciada y enojada, Alison se dirige al puerto para tirar todo rastro e indicio del asesino de las campanillas.

Al volver a la casa de su madre (encuentra a su madre enterrando las cenizas de su padre), le advierte que no quiere saber más nada de ella ni siquiera que se acerque a su familia.

Mientras tanto Garreth continúa en la comisaría tratando de encontrar alguna punta para saber quién era el asesino y dar con su cómplice. Luego de mucha búsqueda (él recuerda un tatuaje con una cruz irlandesa), saben que poseía también una prótesis especial de metal y con ese dato comenzaron la búsqueda.
Con ese dato, también descubren que tenía una hija y podría ser su ayudante.

Nadie sabía donde se encontraba la futura alcaldesa. Asustados deciden salir en su búsqueda por temor de que le suceda algo, al estar dando vueltas la hija del asesino.
Por suerte era sólo cuestión de trabajo.

Investigando, a Brady se le ocurre ir a cementerio para chequear la tumba del famoso asesino y, pensado detenidamente, se da cuenta que allí había plantado un árbol de cerezas: fue allí que recordó haberlo visto en otro lado. Shopie la ex esposa de Cam lo tenía tatuado.

En la mansión se presenta Sophie aludiendo que quería retirar las últimas fotos que tenía junto a su hijo. Es acompañada por un custodio de seguridad privada que empleó la familia. Cuando vuelve de la habitación lo hace sola y al instante ataca a Madeline y la seda con una inyección.

Al despertar, le cuenta la historia de por qué se convirtieron en los asesinos; le explica que su madre no fue bien atendida en el hospital donde sólo la gente adinerada sí lo era. Por ello juraron venganza a sus benefactores, ya que los consideraban los verdaderos culpables de las políticas llevadas en el nosocomio. Lo que le llamó mucho la atención es que nadie dio aviso a la policía de la muerte de su padre, entonces se juró que tarde o temprano toda la familia debería pagar.

Cam, sin saber lo que estaba pasando, vuelve a su casa, se encuentra con tremenda situación y se hace del revólver del custodio que estaba muerto para amenazar a Sophie; Garreth que se entera se dirigía a su casa: llegó a tiempo antes de que cometa una tontería.

Sophie ya logró su cometido de matar su ex suegra (del mismo modus operandi, utilizando un cinturón) y con la distracción logra escaparse.
En la ciudad, Alison festejaba su triunfo y Tessa lloraba al enterarse de la nueva noticia.

Un año después la familia se vuelve a juntar, luego de aquellos malos momentos para disfrutar un lindo día en la playa. De paso, conocer a los nuevos integrantes de la familia.

Más tarde mientras Alison daba una nota en la televisión sobre sus éxitos; en su cabeza recordaba que ella fue quien planeó junto a su ex cuñada deshacerse de su madre, ya que la sentía demasiado dañina y además con eso pagar las deudas familiares.

