Git Gone

Para comenzar con este capítulo aprieten mentalmente la tecla rewind (rebobinar <<) y comencemos juntos a conocer la historia entre Laura y Shadow Moon. Construyamos el presente con el pasado.

El amor

Todo arranca en el trabajo aburrido de la joven, siendo croupier en un casino, ¿y adivinen quién se sienta en su mesa? ¿Jax Teller? Mmm… nop… ¿Tony Soprano? Tampoco… Quien se hace presente es la presentación formal de Shadow, quien de buenas a primeras quiere embaucar a Laura, pero ella lo advierte al instante y le dice que no haga lo que piensa hacer ya que está siendo vigilado por todos lados: ese lugar no es Las Vegas.

El error

Claro que allí no culminó el encuentro: de allí directo a la casa de ella donde comienza esta bonita historia de amor que se acrecienta. Sin embargo, Laura poco a poco va sintiendo un vacío, entonces se y le plantea a Shadow ¿¡y si robamos al casino!? Ella conoce todos los movimientos y posibilidades del lugar y necesita una inyección de adrenalina a su vida. Shadow acepta sin dudarlo.

Pero algo salió mal… la próxima escena muestra a nuestro amigo en prisión.

El engaño

Laura de vuelta al trabajo, Shadow en la prisión, un gato muerto y Robbie que entra en su vida como por la ventana (o la cama, porque consiente a la joven y ahí comienza está nueva historia de engaños) al ayudarla a enterrarlo. Todo muy rápido, sin respiro.

Resurrección

Se acerca la salida de Shadow y como despedida la pareja furtiva de Laura y Robbie y escena de sexo que ya conocen y que produjo el accidente.

Robbie y Laura ya son historia o casi… Ella tiene el famoso encuentro con Anubis. Algo extraño sucede al momento de entregar su corazón y ser evaluado: Laura se niega y La Muerte la obliga a dirigirse hacia la oscuridad. Momento de confusión y alteración de Anubis, aunque no sirve de mucho: algo o alguien (seguramente algún dios) lleva de vuelta a Laura al mundo de los vivos.

El asombro

Laura se irgue en su tumba, no comprende nada, solamente que debe dirigirse a esa luz que la encandila. ¿A dónde la lleva? A aquella escena de los muchachos de Technical Boy propinándole una buena paliza a Shadow y culminando con su ahorcamiento. Viendo esa situación comienza un desmadre por parte de Laura teniendo una fuerza descomunal, asesinando a esos personajes uno por uno, con el resultado de dejar libre a su ex y saliendo con una baja: un brazo menos.

Totalmente derrotada por el cansansio físico y mental, Laura llega a su casa a darse un buen baño e intenta proyectar el inútil trabajo de auto-coserse el brazo. ¿Solución? Dirigirse a casa de su gran amiga Audrey para solicitarle ayuda.

¿Qué harías si encuentras en tu casa a tu ex amiga muerta pero viva (¿?) esperándote en tu propia casa? Pues lo mismo que Audrey: salir despavorid@ en un principio y luego reprocharle por lo sucedido.

En busca de Shadow

Limadas las asperezas, Laura le pide ayuda a su Audrey para que la lleve a encontrarse con Shadow. En medio del camino se topan con dos señores muy particulares: Ibis (Demore Barnes) y Anubis (ahora sabemos que La Muerte son dos personas), pero esta vez en el mundo de los mortales. Se muestran como dueños de una funeraria y prestan ayuda esta vez a la bella ¿zombie? con su brazo suelto y su color pálido; igualmente le recuerdan que hay algo pendiente entre ellos.

Luego de allí volvemos a la escena del final del capítulo anterior, en el encuentro de Laura y Shadow Moon. Y el famoso ¡Hola Cachorrito!

Spoiler Show #18